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| martes, 26 de mayo de 2009 |

Estoy en el aeropuerto Hariri, en las inmediaciones de Beirut, en el Líbano. Así como me distraigo con la vista en los edificios blancos que suben las laderas de las colinas, maldigo las computadoras portátiles que nos da la compañía. Quiero enviar un correo electrónico a mi esposa pero, detesto escribir en estos teclados sin acentos y lo que me resulta aún más grave, sin la “ñ”. Ya llevo varios intentos de redescubrirla con el antiguo tecleo del ASCII cuando en tiempos antes de Windows, no había tipografía castellana, pero mis resultados son nulos. ¿Alt 36? Y se inscribe: $, no, no es y así sucesivamente, pruebo cifras y combinaciones.
Resignado, le escribo a mi esposa, un desabrido correo, desprovisto de eñes y de tildes, que salí de Doha, en Qatar y luego de una escala de varias horas en Beirut, viajaré a Roma, donde me quedaré un día, para hacer unas visitas y finalmente llegaré a Buenos Aires el jueves por la mañana.
Sin ánimos de leer los periódicos y hastiado de la pantalla de la computadora, sólo quedaba escudriñar el paisaje. No tenía el suficiente tiempo para dar un paseo por Beirut y caminar por el interior del aeropuerto carecía de atractivos, ahora que todos los aeropuertos del mundo parecen ser el mismo aeropuerto. Permanecí sentado, paseaba mi vista por las colinas al este de las pistas de aterrizaje. Desde mi lugar no podía ver la ciudad que sabía a corta distancia. La Beirut destrozada por la guerra civil y las invasiones, los bombardeos y los combates casa por casa, edificio por edificio, palaz por plaza. Aun tengo la visión de los edificios descuartizados y las montañas de detritos de cemento y vehículos aplastados o abiertos como latas de sardinas. Me han sugerido volver a la hermosa Beirut, reconstruida para brillar nuevamente. Casi siempre, mis pasos por el sitio, quedan limitados a cortas escalas de viaje, sin tiempo suficiente como para salir del aeropuerto.
Un hombre se acerca, aparenta ser de mi edad y se sienta en el sillón opuesto al mío. En idioma árabe, me saluda y pide permiso, con amabilidad, de ocupar parte de la mesa baja, que se halla entre ambos sillones. Mecánicamente, le contesto en árabe, en las pocas palabras que puedo utilizar. Por su aspecto puede ser de cualquier lugar del Medio Oriente. Tiene la tez cetrina, el rostro es más bien alargado, la tez cetrina, y los ojos de ese tinte verdoso, como el que vi en los ojos de los bereberes. Lleva el cabello muy corto, una barba rala y corta, y su vestimenta es a la occidental: pantalón oscuro y camisa blanca de algodón puro, exactamente, igual que como yo estoy vestido. De su maletín grande extrajo una computadora portátil exactamente igual que la mía, el mismo color negro mate, la misma marca e idéntico modelo. Al notarlo, me hace un comentario amable con una sonrisa. Me excusé, en inglés, de no entender lo que me quería decir, por no hablar más que unas pocas frases en árabe.
Mi interlocutor abrió una sonrisa tan impecable, como su acento inglés británico. Me dijo que cuidemos, al irnos, de no llevarnos la computadora equivocada. Sería un desastre para ambos. Como estábamos vestidos igual, bromeé por mi parte, con camisas blancas de algodón egipcio, que no nos confundamos nosotros mismos. Roto el hielo, se presentó: Ahmed al Taha, libanés, dedicado a las actividades bancarias. Al darle mi nombre, argentino y mi profesión en la actividad petrolera. Al escuchar Argentina, hizo un silencio de admiración y mientras yo esperaba escuchar el inevitable “Maradona”, me sorprendió, cuando pronunció: “Borges”, casi con unción y respeto. Agregó que por mi aspecto, contextura, la tez de la piel, el cabello ya encaneciendo y los ojos oscuros, me daban la apariencia de un oriental común.
Ahmed resultó ser una persona de una cultura vastísima, de modo que las siguientes dos horas fueron de una conversación irrepetible. Ya sentados en el bar, con sendas tazas de té perfumado, al gusto oriental, tratamos desde temas de la actualidad política y económica, hasta los vericuetos de algunos detalles sobre las novelas de Naguib Mahfuz y el camino desde su realismo hasta la fantasía en las novelas finales. Allí recordé su mención sobre la Argentina. Le pregunté sobre Borges y como era que conocía su obra.
Ahmed había trabajado en la delegación de un banco árabe en Londres, donde el contador era un inglés apasionado por Borges. Este le transmitió la predilección por el escritor ciego, especialmente en “El Aleph”. Hizo Ahmed toda una interpretación del cuento, comparando la letra hebrea que simboliza un punto, con la misma letra del alfabeto árabe, que es un trazo recto, de elevación hacia Dios.
Como ya se nos hizo tiempo de partir, nos fuimos despidiendo, agradeciendo el tiempo compartido. Le referí que haría una escala en Roma, en mi camino a buenos Aires. Ahmed me dijo que viajaba a Frankfurt y de allí a París. Recordando el inicio de nuestro encuentro cuidamos de no intercambiar las computadoras portátiles.
Mientras nos despedíamos con un apretón de manos, Ahmed, con una sonrisa irónica, me dice que en realidad, el iba a dejar de ser Ahmed y se transformaría en “Abenjacán el Bojarí”, que viajará a su laberinto.
La última imagen que tuve fue verlo alejarse con su blanquísima camisa y la maleta en su mano. No entendí que me quiso decir con su nueva identidad como Abenjacán.
Dos días más tarde, en el aeropuerto de Roma, ya en el avión hacia buenos Aires, leo las noticias en el periódico italiano. En las páginas interiores, un artículo habla de un escándalo en el ámbito bancario de Beirut. El vicepresidente de un banco se había ocultado en un escondite que suponen en el Líbano, luego de ser señalado como el sospechoso de un desfalco de varios millones de dólares. Toda la documentación indicaba que había sido el culpable de la desaparición de ese dinero. En un comunicado enviado desde su escondite, que hizo llegar a la prensa, el sospechoso, Abolhassan Hamadi, contra todas las pruebas y evidencias, declaraba se inocente y que el verdadero culpable era Ahmed Baalbaki. Según el fugado, Ahmed, un funcionario menor del banco, subordinado a Hamadi, fue quien hizo toda la maniobra. No se tenían noticias de Ahmed y se había esfumado de Beirut. La policía sospechaba que podía haber sido secuestrado o asesinado. Tampoco estaba registrada su salida del país.
Una duda y una certidumbre fue creciendo en mi conciencia: Ahmed al Taha era en realidad Ahmed Baalbaki. Entendí porqué me dijo que iba a ser Abenjacán el Bojarí. Abolhassan, una vez liberado, lo buscaría por todo el mundo para recuperar la fortuna que había hurtado Ahmed. Ahmed, o Abenjacán lo estaría esperando en su laberinto.
Etiquetas: Cuento, hariri, Julio Argentino |
posted by Algo de música y Tal vez otras cosas @ 11:13 a.m. 
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| jueves, 23 de abril de 2009 |
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Jorge Lanata:
No es casualidad que el eslogan "Los argentinos somos derechos y humanos" prendiera tanto entre nosotros. Me acuerdo que en algunos barrios no podías caminar una cuadra sin cruzarte con un par de autos con el dichoso cartelito con los colores patrios de fondo. El año pasado apareció otro eslogan: "Estamos con el campo", sobre el mismo fondo celeste y blanco; este prendió un poco menos, pero en los mismos barrios
A los argentinos nos gusta creer que somos un país libre de racismo. No tenemos nada contra los negros, tampoco tenemos negros, lo que hace mas fácil ser tolerantes con ellos.
Blumberg, cuando aun era ingeniero, fue sincero y ejemplar al contar por radio que en Brasil tiene amigos negros, pero ojo, negros de piel, porque por dentro son tan blancos como cualquier persona decente.
Cuando Peña le dijo a Delia que su hijo era un "negro de mierda", creo que fue también sincero y ejemplar, porque eso es lo que piensa el, y muchos de sus amigos y vecinos. Fue uno de esos raptos de sinceridad irreflexiva que tanto nos gustan de él. Pero esta vez a mi no me gusto nada.
Yo creo que nadie es un negro de mierda, y creo que no se le debe decir negro de mierda a nadie, creo que esa es una expresión racista y xenófoba.
Cuando Peña insulto de manera tan racista al hijo de Delia pense que vos, Lanata, intervendrias y le dirias a Peña, "para loco te fuiste de mambo, sabemos que sos una buena persona y una buena persona no puede decir eso, disculpate con el hijo de Delia, promete que no va a pasar de nuevo y sigamos debatiendo." Pero no, no dijiste nada en el momento, tal vez tu postura de moderador te lo impedía. Pero yo no creo que tu posición disculpe tu silencio, además no tuviste problemas para intervenir trayeendo a colación el tema de los hoteles de Kirchner, para contrastar el concepto de oligarquía de Delia.
Tal vez te sorprendió la situación, pues nadie espera que un amigo te salga con un brote racista. Pero al otro día tampoco dijiste nada sobre el tema, y lo que realmente me preocupo: nadie mas dijo nada sobre el tema. Otro, en el lugar de Delia, le hubiera dicho a Peña "¿y vos que hablas puto de mierda?". Yo lo hubiera dicho. Si Peña me dice en la cara que mi hijo es un negro de mierda yo me levanto y lo cago a trompadas, o el me rompe la cara a mi, pero no se lo hubiera dejado pasar nunca. Delia si, y con eso se porto de un modo civil y dio el ejemplo. Aquel acusado de intolerante fue el que puso la otra mejilla y el supuesto libre pensador y tolerante, el artista, dio rienda suelta a un racismo desvergonzado. Si alguien te hubiera dicho a vos "gordo de mierda" ¿que hubieras hecho? Si Delia le hubiera dicho a Peña "puto de mierda", o a alguien mas "judio de mierda", a los 5 minutos lo esta denunciando toda la clase política argentina, los medios y las embajadas. Pero le dijeron negro de mierda a su hijo y a nadie le parese un escandalo, algunos hasta aplaudieron que Peña fuera tan sincero y dijera lo que ellos mismos piensan. Y esto a mi me asusta porque se como es la secuencia histórica : primero son los chistes racistas, después los insultos y agresiones, luego los guetos y el apartheid, y de ahí al campo de concentración, la cámara de gas y el horno hay un paso mas corto.
Yo personalmente condeno toda forma de discriminació n y racismo, no solo las que afectan a mi colectivo (sea judio, negro, gitano, pobre, etc) sino en si mismo. Supongo que mi condena no hará mucho contra la xenofobia local, pero no puede dejar de hacerlo y luego irme a dormir tranquilo. Me solidarizo por completo con el hijo de Delia.
Daniel Rico. otro judio, puto y negro de mierda, y encima gordo.
Respuesta por Julio Argentino:
En la Argentina hay sifilíticos, pero no por eso alguien va a calificar a la Argentina como un "país sifilítico". En la Argentina hay racistas, pero no por eso se transforma en un país racista. También hay personas con prejuicios y resentimientos, pero eso no transforma a la población de una nación o de un barrio, en prejuiciosa y resentida.
En la Argentina hay negros, bien negros, recién venidos de África. Cada vez más, se van transformando en una figura habitual el vendedor callejero de baratijas, pequeñas alhajas y relojes de bajo precio. Algunos hablan a media lengua el castellano y otros ya hablan con una fluencia y entonación porteñas realmente notables. Según la proyección de un amigo personal, en pocos años más ya tendremos los primeros jugadores juveniles negros de fútbol y de básquet de puro origen argentino, con nombres como Alejandro Mukuma o Jonathán Ambako.
Este año, en los finales de febrero, fui testigo de un pequeño incidente callejero, en una avenida principal del barrio suburbano de Ramos Mejía. A pocas cuadras de la estación de tren, se congregó un grupo en la vereda que, sin llegar a ser un tumulto, protestaban animadamente en contra de algo o alguien. Serían unas treinta o cuarenta personas, que daban voces pero no podía identificar de qué se trataba. Un café se había vaciado de parroquianos, y deduje que muchos en la vereda debían haber estado en las mesas ahora vacías. En la calle, había un coche de la policía pero no había indicios de ningún suceso violento.
El hecho era muy simple: un funcionario, probablemente un inspector municipal, estaba decomisando la mercadería de un vendedor negro. Los policías estaban de apoyo, pero sin ningún entusiasmo. Las personas que protestaban eran de un perfil social común, y estaban plenamente a favor del vendedor confiscado. “¡Déjenlo trabajar, no hace daño a nadie!”, “¡Vayan a patrullar por mi barrio, que allí sobran los ladrones y traficantes!”, “No molesten a este hombre que vino a ganarse la vida honestamente!”, “Si me entero quien fue el “buchón” que llamó a la “cana”, le rompo el c… a patadas, … por sorete!”.
El pequeño episodio concluyó sin mayores incidentes que algunas expresiones ingeniosas. Una anécdota intrascendente, que ningún medio masivo registró. ¿Qué es lo destacable? Sin que nadie se los indicase, la gente común, hombres, mujeres, gente del lugar y de paso, se puso de parte del extraño, del más débil, de un simple vendedor africano.
En Barcelona no se consigue. Saludos, Julio A A de en Alemania me di de baja de la raza blanca

Las personas se agrupan ante el decomiso de mercadería del vendedor ambulante.




Acá pueden descargar el video del reportaje de Jorge Lanata a Luis D´elia y Fernando Peña.
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posted by Algo de música y Tal vez otras cosas @ 5:34 a.m. 
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| viernes, 17 de abril de 2009 |




 Fotos del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires y de la obra de teatro Galileo Galilei de Bertold Brecht
Por Julio Argentino.
En Buenos Aires, se está representando “Galileo”, el drama de Bertolt Brecht, al aire libre, todos los sábados de abril por la noche, detrás del singular Planetario de Buenos Aires.
Había algo mágico en la noche del sábado pasado, 11 de abril de 2009. Era la noche del sabbath después de Pesaj, y el preludio del amanecer del Domingo de Pascua de Resurrección. El ambiente era de la oscuridad profunda en el bosque de Palermo, cuando la luna ya estaba sobre las copas de los árboles. Las luces del Planetario diseñaban una nave espacial de eterno amarre a ese sitio, que jamás partirá.
La puesta corresponde a la compañía de teatro callejero “La Runfla”: un grupo de actores, jóvenes en su mayoría, que tienen su reducto principal en el Parque Avellaneda, en el barrio de Floresta, en Buenos Aires. Llevan muchos años en esta labor y se evidencia en la prolijidad de la función, a sabiendas el teatro callejero se caracteriza por la espontaneidad y la improvisación. La palabra “runfla” es del lunfardo porteño y significa “grupo de personas de baja calaña o desordenada”. En modo alguno, “runfla” es elogiosa, sino más bien despectiva, pero esos modos de autodenominarse son parte de los típicos juegos irónicos del porteño. En esta oportunidad, la compañía “La Runfla” se mudó de plaza, del parque Avellaneda a los bosques de Palermo.
La obra Galileo Galilei, así como es representada por este grupo, tiene sus diferencias con el original brechtiano. La primera diferencia es como que la debieron recortar en su extensión. De las más de tres horas y media a unas austeras dos horas. Algo puede ser reprochado y es la ausencia de varios parlamentos, pero en definitiva, va en el criterio personal y también creo que no tenían otra escapatoria los teatristas callejeros: su ámbito de representación es en la calle, o en una plaza, al aire libre. El original, representado, en esos ámbitos, sin adaptaciones, puede ser soporífero y, en las escenificaciones al aire libre, la libertad de irse es absoluta: con solo girar y comenzar a caminar, alejándose, ya se emite una opinión activa. Si la puesta no es atractiva, el resultado será un vacío de público en el campo. Algo que puede ser devastador para los ánimos de los actores.
Esta representación de Galileo tiene su originalidad principal en la adaptación. También la escueta escenografía, el vestuario, las voces, la gesticulación exagerada, las máscaras. Todo debe atraer: fuera de las paredes del teatro, sin ese ámbito de contención natural, hay también numerosas fuentes de distracción y fastidio: los ruidos ajenos, el tránsito en la avenida Sarmiento, las voces de los espectadores y de vez en cuando, el comentario de alguno de los chicos que merodean con sus familias. A esto se agregan cinco movimientos del público, con o sin sillas de escenario en escenario.
Creo que la obra debe verse. El lugar posee la magia nocturna de un bosque de cuentos en una noche especial. Se agrega la silueta del Planetario, punteada de luz, como una nave espacial a punto de partir.
Las representaciones son gratuitas para el público. El lugar es detrás del Planetario, con las sillas del parque público. Se representará el próximo sábado, mañana a las 21:30. La última función será el 25 de abril. Es una buena oportunidad para obtener fotos originales. Si alguien puede, trate de sacar mejores fotos que las mías, porque la cámara de mi celular tiene serias limitaciones.
La entrada es libre. La puesta fue gracias a aportes del Instituto Nacional del Teatro y al Gobierno de la Ciudad (“…” la línea de puntos contiene un comentario mordaz, tan mío como autorreprimido). Aquellos que viven en Buenos Aires y sus aledaños, aprovechen que la luna estará en cuarto menguante, no creo que llueva y las noches de otoño no son frías todavía.
Etiquetas: bertold Brecht, galileo, Julio Argentino, planetario |
posted by Algo de música y Tal vez otras cosas @ 6:10 a.m. 
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| lunes, 16 de febrero de 2009 |
"En septiembre de 1832, durante el primer año de su misión, el Beagle ancló cerca de Bahía Blanca, una población en la cabeza de una bahía a unos 650 kilómetros al suroeste de Buenos Aires. Cierto general Rosas libraba una guerra genocida contra los indios y Bahía Blanca se mantenía como un puesto de avanzada fortificado, principalmente ocupado por soldados"
 Respuesta de Julio A. a esta afirmación:
La calificación de "genocida" a Rosas es excesiva, producto de la ligereza de los autores y de la ignorancia de las condiciones históricas en la Argentina. La época de la llegada de Darwin a la Argentina fueron como casi todo el siglo XIX, de suma turbulencia política de guerras civiles encarnizadas y sin cuartel. En el caso especial de la frontera sur, se agregaba el problema del indio. Siempre hubo conflictos con los naturales, y Juan Manuel de Rosas mismo se crió en ese ambiente. Uno de sus tíos murió en una emboscada de los indios pampas. El aborigen de la Pampa adoptó de los españoles el caballo, que lo liberó de las lentas marchas a pie y le proveyó de alimento fácil, con los ganados vacunos, caballares y ovinos de las estancias. También desarrollaron nuevas tácticas de guerra, con la adopción de guerra de movimientos, con dispersión en pequeños grupos y luego concentración sorpresiva en masas de miles de jinetes. Esta guerra de malones era cruel: robaban todo lo que pudiesen, masacraban a los hombres y llevaban cautivas a las mujeres y a los niños. Los cuerpos guerreros indígenas intervinieron en casi todas las guerras civiles, y no eran indios solo de la Pampa: en la batalla del Puente de Márquez (1829), la caballería porteña fue arrollada por los jinetes mocovíes (chaqueños) que traía el gobernador santafesino Juan Estanislao López. Medio siglo más tarde, en la batalla de "La Verde", entre mitristas y sarmientistas, donde es muerto el abuelo de Borges, el coronel Francisco Borges, había "auxiliares" (un eufemismo para ocultar que eran "indios") en ambos bandos. El hecho fue que capturaron a Cipriano Catriel (hermano de Curiecú, Juan José Catriel), quien combatió en el bando mitrista. Luego, los vencedores, en un acto traidor e innoble, lo entregaron a sus propios "auxiliares" (otros indios, aliados al bando vencedor y enemigos de los Catriel), que lo mataron con terribles tormentos. Por otra parte, los "huincas" (así llamaban a los blancos, los indios de la pampa) también se metían en las guerras civiles de los indios. Y había indios que se pasaban a los huincas y blancos que se pasaban a los indios. Un caso interesante es el coronel Baigorria, un puntano de San Luis que, para salvar su vida (su bando perdió en la contienda interna), y librarse del seguro degüello, escapó al desierto y vivió más de veinte años entre los ranqueles. Con el tiempo, no solo llegó a ser un capitán respetado por los indios sino que también tenía un gusto particular: siempre les pedía a los indios que iban a maloquear a las poblaciones blancas, que le traigan libros. Convengamos que este prohombre tiene los méritos suficientes para que lo consideremos un prócer de "LIBROS GRATIS", aunque sus procedimientos creo que están fuera de época en los tiempos actuales. Escribió el Coronel Baigorria, a su regreso a los "huincas", sus "Memorias", que son interesantísimas. Tan es así, que presté el libro y no lo volví a ver. No fue a un malón, fue a un amigo. Para no extenderme, vemos que las formas de guerra en la Pampa no fueron nada civilizadas. Lo natural es que en la guerra de la pampa, ya sea blanco contra blanco, blanco contra indio o indio contra indio, no se tomasen prisioneros, y no lo hacían salvo en contadas ocasiones y, en general, por algún interés particular. Como sea el intercambio de hombres principales, niños y mujeres, por rescate en dinero o mercadería o de prisioneros mutuos. El asunto es que el jovencísimo Darwin, con sus apenas 23 años, estudiante de una universidad inglesa y candidato a pastor anglicano, llegó al campamento de Rosas, cuando este había ordenado la ejecución por degüello de los prisioneros. Y, como es natural, lo horrorizó. Luego, tuvo otros encuentros con el brigadier Rosas, y éste no solo le dio un salvo conducto, sino que le proporcionó una custodia de gauchos enrolados. Ese viaje a caballo por la llanura sin fin, fue inolvidable para el jóven naturalista inglés. Las observaciones de Darwin en su diario son reveladoras y tuvo siempre una gran admiración por el gaucho, el criollo de la pampa.Asi lo describió Darwin: "Durante los últimos seis meses, he tenido lo oportunidad de apreciar en algo la manera de ser de los habitantes de estas provincias [del Plata]. Los gauchos u hombres de campo son muy superiores a los que residen en las ciudades.
El gaucho es invariablemente muy servicial, cortés y hospitalario. No me he encontrado con un solo ejemplo de falta de cortesía u hospitalidad. Es modesto, se respeta y respeta al país, pero es también un personaje con energía y audacia."
En otras líneas de sus diarios, lo consideraba al gaucho un "gentleman" (textual y viniendo de un inglés ...). Ya anciano, poco antes de su muerte, le preguntaron a Charles Darwin, cuando fue más feliz en su vida. Su respuesta sorprendió: Nunca olvidó los días de su viaje por la Pampa, a caballo, con un puñado de jinetes, desde las salinas de Carhué hasta Buenos Aires. Fueron esos sus días de libertad, lejos de las órdenes de un capitán, de todo soberano, de toda ley, de toda sociedad represiva, librados a sus fuerzas, señores de toda la pampa, desde la monta de un buen caballo. Es lo que experimentaban muchos europeos y argentinos (para mí Guillermo E. Hudson, es argentino) en nuestro país.Pero no hay que engañarse, esos "gentlemen" de Darwin, los gauchos, eran también bravos soldados, duros para sobrevivir y también, crueles con sus prisioneros. Es inútil que tratemos de esconder la realidad de una época bravía, no apta para espíritus delicados. En ese ambiente, la "selección natural" eliminaba rápido a los blandos. Fueron los "Pampas", los indios jinetes de la llanura, los maestros de quienes aprendió Rosas, como todos los otros en las milicias argentinas, las artes de guerra en la llanura. Y no creo que sea correcto calificarlo de genocida: no tengo pruebas, pero sospecho que los degolladores de indios en las Salinas pueden muy bien, haber sido otros indígenas, de los que acompañaron a Rosas en la campaña de 1832 -1833. Las "guerras fratricidas" no eran exclusividad de los "huincas". Y los ejemplos de matanzas entre indios, eran abundantes.
Julio AA de Antirrosista
Etiquetas: Charles Darwin, Darwin, huincas, indios, Juan Manuel de Rosas, Julio Argentino, Rosas |
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| viernes, 23 de enero de 2009 |

Reflexiones sobre una Ostra Olivia Judson
Publicado por el NY Times , diciembre 30, 2008. La concha de una ostra está apoyada sobre la mesa, enfrente de mí. Pero no voy a tener un festín con esta ostra, no oprimiré un limón sobre ella ni moleré pimienta ni me la llevaré a los labios. No es porque me atragantare aunque el animal al cual le perteneció es mucho más grande que mi garganta. Es porque esta ostra murió 20 millones de años atrás y su caparazón esta vacía. No tiene nada de la belleza de una concha actual. Interiormente, el recubrimiento ha cambiado de nacarado iridiscente a piedra gris, suave. La parte exterior no tiene la suciedad y las pequeñas hierbas que cubren una ostra viva; las marcas de colores que una vez la adornaron han desaparecido. Carece de olor a mar. La realidad es que el fondo del mar en que este animal vivió es tierra continental ahora. Para un fósil, 20 millones de años es juventud. Los más antiguos tienen 570 millones de años; el último dinosaurio desapareció hace 65 millones. Pero 20 millones es, en si, un periodo bastante largo para que el mundo se haya visto notablemente distinto de lo que es hoy. Cuando esta ostra vivía, las montañas del Himalaya y de las rocallosas estaban empezando levantarse; el Gran Cañón no se había formado. Y Sud América -de donde proviene esta ostra- era todavía una isla. Cuando corro mis manos sobre las rugosidades exteriores de la concha, cuando siento el peso de la piedra en mis manos (y es pesada -1,3 kg, casi 3 lbs), no puedo dejar de experimentar una cierta reverencia para este fragmento de la estructura del pasado. Es duro llegar a ser fósil, dejar un registro tangible de tu presencia en la Tierra millones de años después que has muerto. La mayoría de nosotros rápidamente somos reciclados en otros seres. Después de todo la competencia por un cadáver es encarnizada. Especies de bacterias, gusanos, hormigas, moscas, escarabajos y hasta algunas mariposas, todos tienen atracción por la carne en descomposición. Y no olvidarse de los carroñeros, los buitres, las hienas y las mangostas. La desaparición de un cuerpo puede ser rápida. Uno de mis ejemplos favoritos es el de un gorila, macho, adulto, -unos 150 kg de peso- en el bosque tropical del Congo que, dentro de los diez días de su muerte, queda reducido a un montón de huesos y pelo. En un plazo de tres semanas, solo quedan algunos huesos menores. Y esto sin que intervengan criaturas como las hienas, que pulverizan y comen los huesos de todos, salvo los animales mayores. (Esta es la causa por la que las deposiciones de la hiena son blancas, debido a los restos de los huesos pulverizados). Pero salvarse de los sepultureros de la naturaleza es sólo el primer paso para llegar a fósil. Si se desea quedar preservado por millones de años, también hay que elegir el lugar adecuado para morirse. Si se tiene suerte puede lograr un entierro rápido en, por ejemplo, en limos y sedimentos del lecho de un río o en cenizas volcánicas. Muchos entornos nunca generaran fósiles. Si se muere en lacima de una montaña, por ejemplo, las posibilidades de llegar a fósil son muy reducidas. ¿La razón?, las montañas no entierran, erosionan. (Puede quedar congelado en el hielo, en cuyo caso durará lo que dure el hielo, algunos miles de años, no algunos millones de años. El hielo es sólo para los que tienen modestas ambiciones de inmortalidad). Otras veces, si el suelo muy ácido, los huesos se disuelven. Esta es la causa por la que los animales del bosque dejan tan pocos fósiles: los suelos de los bosques tienden a ser ácidos. Aun si se las arregla para morir en el lugar adecuado, tendrá mejores chances de sobrevivir a la muerte si su cuerpo es de la clase que deja restos duros. En las chances de fosilización, los animales con conchas –como la ostra- tienen ventajas sobre los que carecen de ella (las medusas, por ejemplo). Todo lo dicho demuestra que el registro de fósiles de la Tierra tiene, en forma inherente, desviaciones. Por ejemplo, los deltas de los ríos son excelentes para ser enterrado y preservado. Los animales que viven el ellos o en los alrededores, tienen mejores posibilidades de llegar a fósiles que las otras criaturas; como consecuencia de esto, hay mas fósiles de los deltas de los ríos que de la mayoría de los otros tipos. Pero durante su vida, esos animales no eran los más numerosos. Un amigo describe esto como si quisiéramos hacer un inventario de los animales de América del Norte basados en lo que se encuentra en la boca del Mississippi. [O de América del Sur, a partir de las desembocaduras del Orinoco, del Amazonas y del Paraná]. Atendiendo a lo dicho, el registro de los fósiles se torna más asombrosos. Estamos de acuerdo que tiene limitaciones. Sí, hay muchos organismos de los que nada sabemos y ni siquiera sabremos si han existido. Respiraron, cambiaron la atmósfera; pudieron ser predadores de otras especies; sus carcasas se transformaron en alimento y alteraron las condiciones del suelo; no hay indicios de cómo se los veía, de que vida vivían; de cómo seducían a sus parejas; de los trinos que cantaban. Sin embargo no debe sorprendernos que los registros sean incompletos – ¿cómo podría ser de otra manera?. Lo asombroso es que sepamos tanto de la vida de los organismos del pasado. La ciencia de la tafonomía –cómo se descomponen los cuerpos y, eventualmente, se transforman en piedras- y la paleontología nos han permitido armar muchos detalles de los ecosistemas del pasado. Y en los años recientes han generado un impresionante cúmulo de “formas transicionales” -organismos con cuerpos que están, para el caso, entre dinosaurios y pájaros, peces y anfibios o aun ballenas y su pariente vivo más cercano, el hipopótamo. Pero mientras yo estoy aquí sentada, en el umbral de un nuevo año, contemplando esta ostra, lo que más me llama la atención es que el impacto de estos antiquísimos organismos está todavía con nosotros. Hace unos meses escribí que la vida ha alterado la química de los océanos y del aire. Ha enriquecido la variedad de minerales que se encuentran allí. De los aproximadamente 4300 minerales distintos del planeta, puede que unos 2.800 existan sólo por las actividades de los seres vivientes. Un planeta que nunca hubiese albergado vida tendría simples rocas, geología mucho menos interesante. Los seres del pasado han construido esta Tierra como la conocemos ahora. Hasta le han dado sabores al vino que tomamos. Las uvas que forman la base de un Chablis, el vino que los franceses beben con las ostras, crecen en un suelo que antes fue un lecho marino. Observe con detenimiento el suelo calcáreo de los viñedos de Chablis y seguro que encontrará ostras fósiles Todo esto me hace meditar: ¿Cuál ha de ser nuestro legado? Notas para el trabajo de esta semana: Para quien busque conocer más sobre la ostra con la que he estado reflexionando, vea Parras A. y Casadio,S. 2006 “The oyster Crassostrea hatcheri (Ortman 1897), a physical ecosystem engineer from the upper Oligovene; lower Miocene of Patagonia, southern Argentina” Palaios 21: 168-186. The geological changes that have occurred on Earth in the last 20 million years can be found in any Earth Sciences textbook; yo obtuve mi relato de Stanley, S.M. 2005, “Earth System Histoy.” 2da edition, Freeman. Para la rápida desaparición del cadáver de un gorila, ver Rouquet, P. et al. 2005,“Wild animal mortality monitoring and human Ebola outbreaks, Gabon and Republic of Congo, 2001-2003” Emerging Infectious Diseases 11: 283-290. Para las deposiciones de las hiena conteniendo huesos molidos, ver pág 108 de Kruuk, H. 1972, “The Spotted Hyena: A Study of Predation and Social Behaviour.” University of Chicago Press. Respecto del medio que promociona y no promociona la fosilización, ver Shipman, P. 1981. “Life history of a Fossil: an Introduction to Taphonomy and Paleoecology.” HARVARD University Press. Gracias a Nathan Myhrvold por la analogía sobre el delta del Mississippi. Para los intermedios entre aves y dinosaurios véase, por ejemplo, Forster, C. A. et al, 1998. “The Theropod ancestry of birds; NEW EVIDENCE FROM THE LATE Cretaceous of Madagascar” Science 279: 1915-1919. Fara los intermedios entre peces y anfibios, ver Downs, J.P. et al. 2008 T\”The cranial endoskeleton of Tiktaalik rosaee” Nature 455: 925-929. Para el caso de los hipopotamos y las ballenas ver Thewwissen J. G. M. et al. 2007. “Whales originated from aquatic artidactyls in the Eocene epoch of India” Narure 450: 1190-1195. Para los efectos de los seres vivos en la composición mineral de la Tierra, ver Hazen, R. M. et al, 2008. “Mineral evolution”. American Mineralogist 93:1693-1720. Encontré las observaciones que las ostras fosiles han contribuido al sabor del Chablis en la pag. 231 de Jacobsen, R. 2007. “A Geography of Oysters: The Connoisseur’s Guide to Oyster Eating in North America” Bloomsbury. La Dra. Olivia Judson es una bióloga especializada en evolución. Es “ Research Fellow” en biología en el Imperial College ; Londres. Es también la autora de un libro titulado ”Dr. Tatiana’s Sex Advice to All Creation: The Definitive Guide to the Evolutionary Biology of Sex”. Sobre este muy comentado tema se hizo un programa televisivo de tres capítulos. Traducción: viejolector

Comentario de Julio A.
Reflexiones sobre una reflexion sobre un fósil y un geólogo notable Es probable que la ostra descripta en el artículo del NYT sea una "Crassostrea hatcheri", que el geologuerío vernáculo sigue llamándola "Ostrea patagónica", como la describió y bautizó D'Orbigny en 1842. En la Argentina es aquella que suele ser vista como cenicero en miles de casas, lobby de hoteles y oficinas. El matemático Manuel Sadosky decía que los geólogos tenemos una especial noción del tiempo. En realidad, en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, también los astrofísicos tienen una muy especial noción de tiempo y espacio:miles de millones de años, parsecs, millones de años - luz. La diferencia que no tienen más que una fórmula matemática para expresarla en papel, pizarrón o pantalla. Y que si les creen o no, pasa a ser una formalidad o una cuestión de Fe. Un fósil es una prueba física contundente, como lo señala el artículo del NYT, de un ser que vivió hace millones de años. Y un millón de años es una cifra inconmensurable frente a nuestras pocas decenas de años de vida probable. Olivia Judson, quien es una bióloga evolucionista, concluye su artículo preguntándose: ¿cual ha de ser nuestro legado? (el de los humanos) Esto me remite a una pieza del humor geológico (que lo hay, con aforismos, chistes y bromas que han llegado a límites inconfesables por sus autores). En Geología, los fósiles son empleados desde hace siglos para datar las rocas sedimentarias: si encuentro un fósil de la era Jurásica en una capa sedimentaria no conocida, puedo suponer que también es de esa era. Y correlacionarla con otras, como más joven o más antigua. Ese es el ABC de la Estratigrafía. Y la Estratigrafía es la letra "A" del ABC de la Geología petrolera. Nuestro fósil dejó de ser tan inocente ...porque puede resultar que hay un dinerillo por ahí. Ocurre que las correlaciones estratigráficas, distan mucho de ser algo sencillo. Como es habitual, la información es confusa, incompleta y dispersa. Los datos suelen ser controvertidos y las interpretaciones, más aún. Mientras, la discusión entre los geólogos crece, acalorada y llegando a gritos y voces destempladas, creándose alianzas y forjándose sólidas enemistades. En general, todo este barullo se circunscribe a un reducido ámbito académico científico y forma parte del folklore y los hábitos pintorescos de los geólogos y los paleontólogos. Pero, la cosa cambia y mucho, si de esa conclusión de una correlación estratigráfica se decide hacer o no, un pozo exploratorio que puede costar unos, digamos, 40.000.000 de dólares ... bueno, digamos que va a haber también otras miradas más frías y preocupadas. Entonces cobran valor los que se denominan "fósiles guía": son los restos de organismos que vivieron un corto período de tiempo y que tuvieron una dispersión universal. Que se los encuentra en Mongolia, en los montes franceses del Jura y en la cuenca neuquina. Señalan un período de tiempo geológico bien definido para las rocas que los contienen. Hay un dicho bastante cínico y aceptado sobre "que suerte que tendrán los geólogos del futuro, dentro de unos millones de años, porque el Hombre moderno o civilizado, ya una vez extinto, será el "mejor fósil guía imaginable". Luego de cubrir los humanos todo el planeta, ocupando todos los ambientes naturales, desde los polos al ecuador y los mares, habría durado poco tiempo (unos pocos y miserables cientos de años, si la suerte es mucha) y dejaría el planeta bien cubierto de una capa de basura por doquier. Donde los futuros geólogos encuentren esa basura, ya podrían datar con suma precisión la edad de esos sedimentos. Y les ahorraría trabajo y discusiones. Olivia Judson, la autora del artículo del NYT preguntaba, en tanto miembros de la Humanidad: ¿cual sería nuestro legado? Probablemente: basura. La mayoría de los edificios, pirámides inclusive, serían borrados por la erosión en pocos miles de años. El óxido carcomería los metales de máquinas y estructuras. Y los propios restos de los humanos, serían buenos fósiles: se los encontraría, bien acumulados y ordenados en capas horizontales que algunos llaman hoy, cementerios. El tema vuelve a ser el Tiempo, en su sentido físico y metafísico, más allá de la Física. Héctor Germán Oesterheld, era geólogo y esa formación científica se trasluce en su obra, como una trama oculta. El problema del tiempo, la evolución y los cambios brutales, la fragilidad de los sistemas, sociales o naturales y de los seres humanos que se ven envueltos en la fatalidad, como en una guerra o en un cataclismo, son una constante en su obra. Varias de sus obras aluden al Tiempo, con suma originalidad, desde sus títulos: "El eternauta", que describe una extinción masiva y el ingreso en la atemporalidad. "Sherlock Time", con una innovadora fantasía sobre el tiempo y el espacio en una casa misteriosa. El mismo título "Hora Cero" remite a un momento perennemente inmóvil, detenido, suspendido, cuando la acción aún no ocurrió. Un NO-Tiempo. La visión de Oesterheld es innovadora sobre los estereotipos de la época: el "Sargento Kirk" es un western atípico, con un personaje desengañado de la "acción civilizadora" y donde los "indios" no eran los "malos". En "Ernie Pyke", compone un cronista de guerra en la Segunda Guerra Mundial, que no enjuicia a los personajes, los de este uniforme, "buenos", los del otro uniforme, "malos", sino que describe el marco de tragedia de la guerra y a los seres que arrastra ese cataclismo. Pero, en mi opinión, el trabajo más potente y conciso debe ser la "Vida del Che", escrita en 1968, con ilustraciones de los Breccia, Alberto y Enrique. Habrá muchas biografías de Ernesto Guevara, extensas, minuciosamente detalladas, con buena o mala prosa, llevadas al cine, ilustradas, documentadas, con pretensiones de influir a favor o en contra, pero ninguna se compara con esa certera conjunción de texto e imagen. Sobre Oesterheld: http://es.wikipedia.org/wiki/Héctor_Germán_Oesterheld
El destino de Oesterheld fue decididamente aterrador: en la Dictadura no solo lo secuestraron y asesinaron a él, sino también a sus cuatro hijas, a sus yernos y, salvo uno de los niños nacidos en cautiverio, todos sus nietos siguen desaparecidos. El ensañamiento con Oesterheld y los suyos fue atroz. E inexplicable. A Oesterheld no lo traté personalmente, pero lo conocía de vista, porque de tanto en tanto, solíamos coincidir en el mismo tren por la mañana, en la estación de Beccar, rumbo a Retiro. Yo iba a la Facultad y el iba a su editorial. Nunca me animé a dirigirle la palabra. Los Oesterheld vivían en una casa sencilla, sin ostentaciones, sobre la calle Rivadavia, junto a la misma vía del tren, a unas seis cuadras de la casa de mis padres. Eso era a mis dieciocho y diecinueve años. A las chicas las conocía de vista, pero como Diana, la mayor de las cuatro, era cinco años menor que yo, no estaban en mi foco de atención. Hoy lamento no haber superado mi timidez. Puedo imaginar un diálogo con Oesterheld, comentándole que estudiaba geología y la impresión que me causaba cierto personaje de su imaginación, como Ernie Pike o Mort Cinder o Bull Rocket. Pero no fue. Ese diálogo nunca ocurrió, Hector Germán Oesterheld no está más, tampoco sus hijas y muchas de sus historias están desvanecidas en la propia debilidad del papel de pasta. Y, es sabido que el Tiempo no vuelve sobre sí. Todo este soliloquio comenzó con una "Ostrea Patagonica", que habitó el mar hace unos veinte millones de años. Debo agradecerle a Viejolector, que haya dedicado su tiempo a traducir el artículo del New York Times. Julio A
Etiquetas: evolución, Julio Argentino, new york times, ostra, reflexiones |
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| jueves, 24 de julio de 2008 |

Por Sol Amaya De la Redacción de LA NACION
Es como la ruleta rusa, pero pone en riesgo la vida de terceros. El semáforo ruso, una nueva modalidad de realizar picadas, es una tendencia que cada vez más jóvenes adoptan en la Argentina. Se trata de atravesar a toda velocidad los semáforos en rojo, ya sea en auto o en moto. Quienes lo realizan lo filman con sus celulares y lo difunden por Internet, aunque la mayoría de estas filmaciones fueron retiradas por moderadores de los distintos sitios web. Este nuevo tipo de picadas, además de violar las normas de tránsito, pone en riesgo la vida de los protagonistas de la infracción, así como la de quienes crucen por esas esquinas justo en el momento en que se está jugando al semáforo ruso. "A diferencia de las picadas tradicionales, en donde se compite contra otros, esto es una competencia contra uno mismo", dijo a LA NACION Fabián Pons, gerente general del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi). "En este juego, pierde el que muere, como pierde en la ruleta rusa quien gatilla justo donde está la bala", indicó Pons. En lugar de un arma, como es el caso de la ruleta rusa, se utiliza un vehículo. El objetivo del juego es tentar a la muerte. Pero pasar un semáforo en rojo a toda velocidad deja de ser un "juego": es un voluntario aumento de las posibilidades de que ocurra un accidente, en el que quedarían involucradas personas que no tenían la intención de participar. Según los especialistas en seguridad vial, la única manera de prevenir que esta tendencia se siga difundiendo es endureciendo los controles de tránsito. También proponen poner énfasis en las campañas de concientización sobre los riesgos de la irresponsabilidad al volante. Ya hay varios casos A pesar de que esta tendencia, al parecer, es reciente, ya se han detectado varios casos en distintos puntos del país. Filmar las picadas, en todas sus modalidades, se está convirtiendo en un juego peligroso pero popular entre los jóvenes. El tema generó mayor preocupación tras el caso de un joven que está acusado de atropellar a una pareja en Ushuaia. El hecho ocurrió el pasado 3 de julio, y provocó la muerte de Vanina Jéssica Espíndola, una joven de 17 años que cruzaba la calle en el momento en que un joven identificado como Emiliano Gabriel Ortiz conducía su automóvil a toda velocidad. Aparentemente, según informan los medios fueguinos, Ortiz habría estado corriendo una picada. Correr picadas es cada vez más popular entre los jóvenes, que ahora suben las filmaciones de sus "hazañas" a sitios como Youtube , en donde muchos de estos videos fueron anulados. Ya se habían visto casos como éstos en varias provincias argentinas, y ahora hay nuevos videos que fueron difundidos por televisión. En ellos se prueba que el fenómeno ha llegado a la Capital y el Gran Buenos Aires.
 Comentario de Nastenka: Esto me hace acordar a los '80, cuando perdi a casi la tercera parte de mis alumnos por sobredosis, accidentes de motos y suicidios. Cuando leo notas como esta, un dolor muy profundo atraviesa mis letras. Y no nos tranquilicemos porque haya algunos que hacen las cosas "bien". Son minusculas islas en un oceano de desesperacion. Quien haya trabajado con 400 alumnos por semana, lo sabe. Que clase de actos y discursos perversos estan propiciando esta y otras reacciones desgarradoras entre los chicos, abarcando en esta palabra a un segmento de varios años, que oscila entre el comienzo de la pubertad hasta bien avanzada la treintena? Reconozco que es facil desligarnos con palabras pomposas y pontificaciones varias. No voy a repetirlas aqui. Sera solo que el ser humano es el ser mas idiota de este planeta, que no transmite la experiencia adquirida geneticamente a sus descendientes, como las ratas o no puede elaborar inmunizacion, como las cucarachas? Siempre tenemos que empezar de nuevo, quemarnos Otra vez con fuego, y convertirnos en el mito de la Eterna Equivocacion? Quizas solo eso seamos, una equivocacion y nuestra mision genetica sea borrarnos del planeta. Hasta ahora vamos bien. Pido disculpas por este texto, " hoy estoy en unos de esos dias en que me sobra corazon" (recomiendo leer el poema al cual pertenece este verso de Miguel Hernandez).
Hoy estoy sin saber yo no sé cómo, hoy estoy para penas solamente, hoy no tengo amistad, hoy sólo tengo ansias de arrancarme de cuajo el corazón y ponerlo debajo de un zapato.
Hoy reverdece aquella espina seca, hoy es día de llantos de mi reino, hoy descarga en mi pecho el desaliento plomo desalentado.
No puedo con mi estrella. Y busco la muerte por las manos mirando con cariño las navajas, y recuerdo aquel hacha compañera, y pienso en los más altos campanarios para un salto mortal serenamente.
Si no fuera ¿por qué? ... no sé por qué, mi corazón escribiría una postrera carta, una carta que llevo allí metida, haría un tintero de mi corazón, una fuente de sílabas, de adioses y regalos, y ahí te quedas, al mundo le diría.
Yo nací en mala luna. Tengo la pena de una sola pena que vale más que toda la alegría.
Un amor me ha dejado con los brazos caídos y no puedo tenderlos hacia más. ¿No véis mi boca qué desengañada, qué inconformes mis ojos?
Cuanto más me contemplo más me aflijo: cortar este dolor ¿con qué tijeras?
Ayer, mañana, hoy padeciendo por todo mi corazón, pecera melancólica, penal de ruiseñores moribundos.
Me sobra corazón.
Hoy, descorazonarme, yo el más corazonado de los hombres, y por el más, también el más amargo.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo me perdono la vida cada día. Tomado del Blog Cultura Masiva.
 Comentario de Julio Argentino. Querida Nastenka El tema que te conmueve (y nos conmociona) de los “semáforos rusos” es uno más de toda una cultura que no tiene bien asumido el tema de la muerte. En especial de la propia muerte. Cada pueblo tiene su relación misteriosa e indescifrable con la muerte: los indostánicos con sus reencarnaciones, los japoneses con sus cultos rituales del suicidio, los islámicos en la voluntad divina, los africanos y sus dioses bantúes, las celebraciones a los muertos de los mexicanos y el culto a San La Muerte en las provincias argentinas de Corrientes y Misiones, los eslavos y germánicos con su pulsión a las borracheras inconscientes (una forma de morir) y la pulsión por la droga (otra forma) por todos lados.
Como argentinos, heredamos toda una tradición con la Muerte, hispana y castellana, en especial, dura como una roca, profunda como un misterio y tan fuerte como absoluta es la misma Muerte. Está en el famoso grito del “¡Viva la Muerte!” proferido por un general franquista ante Unamuno, en Salamanca, y en los versos de las canciones de ambos bandos en la Guerra Civil Española, matizados con el ¡Ay, Carmela!. "¡El Legionario debe morir!" era el grito de la Legión extranjera española. Así sea también en todas la guerras civiles nuestras. Desde “me hallará la Muerte si me lleva” de la franquista “Cara al Sol” hasta los corridos mejicanos de la guerra civil (¿nadie recuerda la letra de “Adelita”?). Esta relación con la Muerte que, para los ajenos parece enfermiza, transcurre en toda la historia y la cultura castellana. Los ejemplos son muchos: desde los primeros romances castellanos como el “Romance a la muerte de mi padre”, varios poemas de Quevedo, los cuadros de Goya, el
Guernica de Picasso, hasta los versos de García Lorca.
No creo en las herencias genéticas tipo ADN, eso es tema de otro debate, pero sí en las herencias culturales: el idioma, la religión, las tradiciones verbales y las tradiciones mudas. La llevamos dentro de nosotros mismos, latinos y castellanos, y es parte inherente de nuestra interioridad. Pretender amputarlo, negárnoslo, me parece cuando menos, una necedad. Pero estoy convencido que sí es imperioso reconocerlo, ser conscientes que lo llevamos en todo nuestro ser. Algo muy fuerte que nos puede llevar a ser grandes o miserables,
Está presente en todos lados, desde la primera y la última línea del Himno nacional argentino: “¡Oíd, mortales …// … o juremos con gloria morir!”, la puñalada que mata al borgeano “hombre de la esquina rosada”, las palabras finales del Che a su ejecutor en Bolivia, hasta vos misma, Nastenka, en tu propio lema: “la vida es una misión suicida”.
Por mi parte, me conformo con saber que “soy un condenado a muerte que camina”.
Pero cada cosa tiene su sentido: una cosa es estar en la calle de la Estafeta, en el centro de Pamplona, con alpargatas bien ceñidas y la gaceta enrollada en la mano diestra, un 1º de julio, esperando que vengan los toros, luego del estallido del “chupinazo”. La cosa, inconsciente o no, es entre media docena de toros de lidia y otra media docena de “bueyes mansos”, y el que corre por su vida, sin más armas que sus pies. De nadie más. El riesgo es de uno mismo y la alegría de salir del trance, también. Y la pulsión a desafiar el riesgo es muy potente, difícilmente controlable (lo digo por experiencia propia: en Pamplona, 1975, me frenó mi mujer).
No es casual que la atracción tácita de la Fórmula 1 es la velocidad y el riesgo de ser Ayrton Senna o Jim Clark. Tampoco es casual que el Gran Premio más famoso, el de Montecarlo, se corra en las calles de Mónaco, cerca del más famoso casino del Mediterráneo. Azar, riesgo, muerte, vida, pasión, todo llega a mezclarse.
Ahora bien, pretender desafiar la muerte acelerando en un semáforo en rojo es decididamente una soberbia estupidez: hay muchas formas de poner en riesgo la vida, hasta toda una gama de deportes como paracaidismo o aladeltismo. No se pone en riesgo la vida de otros, como sí lo hace quien cruza con una tonelada de metal al azar de chocar otra tonelada que no participa voluntariamente de ese evento.
Para concluir: en la mitología helénica, había un ser alado, con flechas, Eros y otro, similar, alado y con arco y flecha: Tanatos. Sus relaciones entre sí son mayores de lo que se quiere ocultar. ¿te imaginarías la historia de la novela y ópera (francesas) "Carmen", como una saga islandesa o un relato japonés? Imposible.
Cariños
Julio A.
un condenado a muerte que camina
Etiquetas: Julio Argentino, La nación, muerte, nastenka, ruso, semáforo, semáforo ruso, suicidio, tanatos |
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| lunes, 12 de mayo de 2008 |

Julio A. Nos propone:
Creo que la lista del se aparta mucho de lo que podría ser una biblioteca perfecta y libros más cultos:
deberían ser los libros a los que se les rinde culto.
Los unicos latinoamericanos que encontré en la lista son Jorge Luis Borges (con Labyrinths) y Carlos Castañeda (con Las lecciones de Don Juan). El resto de la selección es muy caprichosa, heterogénea y absolutamente anglotendenciosa. Lo cual es lógico, en la línea de una lista de best sellers. Muy lejos del discutible canon de Harold Bloom.
Como prueba:
Incluye el libro de Erich von Daniken , "¿si Dios fue un astronauta?", otro de la "Profecía Celestina" con hallazgos en el Amazonas o algo así y el Manual de Scientología de Ron Hubbard. Incluye el Manual de Educacion Infantil del Dr. Spock (Nada que ver con Star Treck) Faltaban dos títulos: alguno de autoayuda (aunque estaba el Miedo a Volar de Ericca Jongg) y alguno de dietas, y estaba completa.
Pero creo que la falla está desde el origen: ¿que es un libro de culto? Bien, traté de aproximar algo en ese sentido.
La traducción de los párrafos es mía, así también los errores. Google descansa inocente.
"What is a cult book? We tried and failed to arrive at a definition: books often found in the pockets of murderers; books that you take very seriously when you are 17; books whose readers can be identified to all with the formula " whacko"; books our children just won’t get…"
¿qué es un libro de culto? Nosotros tratamos y fallamos en llegar a un definición: libros a veces encontrados en los bolsillos de asesinos, libros que usted pued haber tomado seriamente cuando tenía 17 años de edad, libros cuyos lectores pueden ser todos identificados con la fórmula " chiflado"; libros que nuestros hijos no comprenderán.
"Some things crop up often: drugs, travel, philosophy, an implied two fingers to conventional wisdom, titanic self-absorption, a tendency to date fast and a paperback jacket everyone recognises with a faint wince. But these don’t begin to cover it. "
Algunas cosas afloran a veces: drogas, viajes, filosofía, con un aporte de dos dedos de sabiduría convencional, una titánica auto concentración, una tendencia a una rápida ubicación temporal y una cubierta de papel que todos reconocen con una mueca imperceptible. Pero estas cosas no comienzan a cubrirlo (a definirlo al libro de culto. NdT).
"Cult books include some of the most cringemaking collections of bilge ever collected between hard covers. But they also include many of the key texts of modern feminism; some of the best journalism and memoirs; some of the most entrancing and original novels in the canon."
Los libros de culto incluyen algunas de las más atemorizantes colecciones de escritura berreta jamás reunida entre libros de tapas duras. Pero ellos también incluyen textos claves del feminismo moderno; algo del mejor periodismo y de memorias; algunas de las más atrapantes y originales novelas del canon.
"Cult books are somehow, intangibly, different from simple bestsellers – though many of them are that. The Carpetbaggers was a bestseller; Zen and The Art of Motorcycle Maintenance was a cult."
Los libros de culto son algo así como, intangiblemente, diferentes de los simples bestsellers. The Carpetbaggers (supongo que Los trepadores o los Aprovechadores, una novela de Harold Robbins NdT)es un best-seller; Zen y El Arte del mantenimiento de la Motocicleta son libros de culto.
"They are different from books that have big new ideas – though many of them are that. On The Origin of Species changed history; but Thus Spoke Zarathustra was a cult."
Ellos (los libros de culto) son diferentes de los libros que contienen grandes nuevas ideas - aunque muchos de ellos son eso. "El Origen de las Especies" cambió la historia; pero "Así habló Zarathustra" es de culto.
"They are different from How-To books – though many of them are that. The Highway Code is a How-To book; Baby and Child Care was a cult. These are books that became personally important to their readers: that changed the way they lived, or the way they thought about how they lived."
Ellos son diferentes de los libros de "Cómo-hacer..." (o un Manuales de Instrucciones. NdT) - aunque muchos de ellos lo son. El "Código de Autopistas" es un libro de instrucciones, "El cuidado del bebé y el Niño" es un libro de culto.
"The Bible, the Koran and the Communist Manifesto, of course, changed lives – but, in the first instance, they changed the life of the tribe, not of the individual."
La Biblia, el Korán y el Manifiesto Comunista, por supuesto, cambiaron vidas - pero, en primera instancia, ellos cambiaron la vida de la tribu, no la del individuo.
"In compiling our list, we were looking for the sort of book that people wear like a leather jacket or carry around like a totem. The book that rewires your head: that turns you on to psychedelics; makes you want to move to Greece; makes you a pacifist; gives you a way of thinking about yourself as a woman, or a voice in your head that makes it feel okay to be a teenager; conjures into being a character who becomes a permanent inhabitant of your mental flophouse."
En la compilación de nuestra lista hemos estado buscando aquel tipo de libro que la gente lleva consigo como se pone una campera de cuero o los lleva a todos lados como un totem. Es el tipo de libro que le reconecta los circuitos en su cabeza: el que lo lleva a uno hacia lo psicodélico, que lo hace querer mudarse a Grecia, que lo trasnforma en un pacifista, que le da una manera de pensarse sobre uno mismo como una mujer; o una voz que le hace sentir que está bien ser un adolescente; que hace los conjuros para que cierto carácter se vuelva un habitante permanente en su conventillo mental.
"We were able to agree, finally, on one thing: you know a cult book when you see one. And people have passionate feelings on both sides: our appeal for suggestions yielded enough for a list at least three times as long as this one."
Nosotros debemos ser capaces de acordar, finalmente, en un punto principal: usted sabe reconocer un libro de culto en cuanto lo ve. Y, la gente tiene sentimientos apasioandos en ambos sentidos: nuestra convocatoria para sugerencias entregó el suficiente material como para una lista al menos, tres veces más larga que esta.
"So if you’ve loved or hated or grown out of or grown into one of these books – or another book we’ve omitted – please visit our website and tell us about it". Sam Leith
De modo que si usted ha amado u odiado o madurado a partir de uno de estos libros o crecido dentro de uno de ellos - u otro libro que hayamos omitido - por favor visite nuestro sitio web y cuéntenos acerca de ello". Sam Leith
En resumen:
Entiendo que definen un libro de culto por el impacto o influencia que producen en los individuos, aquellos cuya lectura produce una huella o induce un cambio en los individuos. Y en esto, se apartan de criterios estéticos o de valor estrictamente literario.
Entonces, el canon de libros de culto para los angloparlantes del Nordeste de USA no va a ser el mismo que para los castellanoparlantes del resto de Norte & Sud América.
La conclusión (recomendación imperativa): organiza una encuesta sobre cual es el canon de libros de culto latinoamericano.
Por ejemplo, en mi caso serían:
- el "Facundo" de Sarmiento
- el "Martín Fierro" de J. Hernández,
- los cuentos del internado de Rodolfo Walsh,
- Toda la obra de JLB, (Jorge Luis Borges)
- "El Príncipe " de macchiavello,
- "El Arte de la Guerra" de Sung Tzu,
- la poesía de César Vallejo, García Lorca,
y siguen las firmas ... como veo que esto se vuelve inmanejable para uno mismo, creo que habría que establecer algún criterio de selección.
Edu: tarea para el blogar.
Saludos Julio A. el sietelenguas

Bueno, les dejo a uds. entonces la tarea de confeccionar, en principio, el listado de los libros de culto para castellanohablantes, pueden hacerlo colocando su listado en los comentarios o enviándolo a la lista librosgratis o a la dirección del blog.
La dirección de la administración del blog es:
enviolibros#gmail.com (reemplace # por @)
En esta página encontrará los enlaces para descargar algunas de las novelas que fueron seleccionadas como las mejores escritas en castellano durante los últimos 25 años.
Etiquetas: canon, cult, culto, cultura, Julio Argentino, lista, telegraph |
posted by Algo de música y Tal vez otras cosas @ 7:56 a.m. 
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