Nuestro apoyo a las tomas de los colegios en la Ciudad de Buenos Aires, posible lectura:"La Escuela de Noche" de Cortázar y sugerencias para descargar música y escribir una crónica.
"Un ejemplo concreto del dilema fue aportado por dos películas documentales de John Huston. Cuando terminó The Battle of San Pietro, algunos altos oficiales le reprocharon haber hecho una obra "anti-guerra", a lo que contestó, famosamente, que si hubiera hecho una película a favor de la guerra habría sido correcto arrestarlo y fusilarlo.
Su tercer documental, Let There Be Light (que cabe traducir como Que haya luz) era, como sus similares, una producción oficial, pero terminó prohibido por el mismo Departamento de Guerra que lo había producido. Por fortuna, la película no fue destruida, lo que permite una evaluación retrospectiva.
Let There Be Light no es en rigor un documental de guerra sino un registro del tratamiento dado a grupos de combatientes que han vuelto de la batalla con problemas síquicos y físicos. No hay allí una sola escena de truculencia, sino las entrevistas de esos hombres con los médicos y siquiatras que procuraron recuperarlos. Esos hombres habían perdido el habla, o quedaron tartamudos, o impedidos de caminar o encerrados en un voluntario aislamiento. Sin embargo, el retrato colectivo termina por ser optimista, y así el soldado que al comienzo sólo podía caminar apoyado en dos personas termina por ser un un veloz jugador de baseball. El acento está puesto en problemas síquicos que han derivado en malestares físicos y que en definitiva pueden ser corregidos en sesiones de hipnosis y otras formas de tratamiento siquiátrico.
Huston no tenía autoridad para impedir la prohibición, pero discrepó con ella, como puede discrepar un espectador de hoy. No se trata en el caso de ninguna valoración "artística", porque todo su material es sólo un eficaz registro de conversaciones tensas. Se trata de que la película debió haber cumplido su objetivo social, que era informar al público, y en especial a los empresarios industriales y comerciales, que esos ex combatientes terminaban por ser aptos para su reingreso a la vida civil. Después se supo que Estados Unidos no se había mostrado muy generoso con los soldados vueltos de la guerra."
Trailer de "La Patrulla Infernal" o "Senderos de Gloria" o Paths of Glory
Película de Stanley Kubrick con Kirk Douglas y la historia de un objetivo imposible de cumplir.
Estuvo prohíbida en Francia ya que la acción transcurre durante la primera guerra en el frente Franco-Alemán y en ese momento Francia estaba haciendo sus desastres en la guerra de Argelia.
Pero siempre dijimos, éso será mientras no exista un "ipod" para libros.
La foto es del nuevo Kindle II, de Amazon.
Está lindo.... "Los libros electrónicos (E-books) viven una segunda oportunidad en este 2009 y, para algunos analistas, ésta va a ser la definitiva: Amazon lanza la segunda versión de su Kindle y Google ha decidido adentrarse en este negocio.
Kindle 2 tiene las esquinas redondeadas, pantalla en blanco y negro y, por lo que se deja entrever en las imágenes oficiales del producto, del mismo tamaño que la primera versión. Posee conector para auriculares, un botón de apagado y encendido en la parte superior y un teclado QWERTY bajo la pantalla. Los botones de navegación están situados a ambos lados del dispositivo y tiene un joystick con el que se reemplaza la bolita de navegación que había en la primera versión de Kindle.
Esta segunda versión utiliza la tecnología inalámbrica EV-DO, tiene 2 GB de memoria interna pero no tiene ranura SD.
Por su parte, Google ha anunciado la versión móvil de Book Search, por lo que los usuarios de teléfonos móviles iPhone o Android podrán leer los libros en estos dispositivos. Según la compañía, hay 1,5 millones de títulos disponibles en Estados Unidos para estas dos opciones de móviles. Aunque Book Search está disponible desde hace tiempo, sólo era compatible para ordenadores personales y ahora ha sido actualizado para poderse ver en teléfonos móviles.
La verdad es que no entendí bien de qué se trataba, en las preguntas más usuales dice:
¿De qué trata la demanda? Esta demanda involucra al Proyecto de Biblioteca de Google. En 2004, Google anunció que había celebrado acuerdos con varias bibliotecas para digitalizar libros en las colecciones de esas bibliotecas, incluyendo libros protegidos por la ley de derechos de autor de los Estados Unidos. Varios autores y compañías editoras entablaron esta demanda en contra de Google, alegando que dicha digitalización sin permiso infringía sus derechos de autor. En respuesta a los reclamos de violación de derechos de autor de los autores y las compañías editoras, Google argumentó que su digitalización de libros y su exhibición de fragmentos, o unas pocas líneas, de los libros es permitido según la doctrina de "uso justo" de la ley de derechos de autor de Estados Unidos. En lugar de resolver la disputa legal de si la digitalización y exhibición de los libros por parte de Google es permisible según la ley de Estados Unidos como "uso justo", las partes negociaron un acuerdo.
Wireless connectivity enables you to shop the Kindle Store directly from your Kindle—whether you’re in the back of a taxi, at the airport, or in bed.
O sea, te podés conectar sin cables y comprar en la tienda de Kindle lo que te guste (también revistas).
Buy a book and it is auto-delivered wirelessly in less than one minute.
Ahí está claro, te comprás el libro en menos de un minuto (en la tienda de Kindle, que pertenece a Amazon).
More than 225,000 books available, including more than 102 of 112 current New York Times® Best Sellers.
Tienen 225.000 libros disponibles, son bastantes, y 102 de los que aparecen en el New York Times como best sellers.
New York Times® Best Sellers and New Releases $9.99, unless marked otherwise.
El precio es baratito 10 dólares o menos
También dicen que tienen varios diarios, New York Times y otros..
Hay una parte en que señalan lo que tiene de negativo el Kindle y dice, más o menos, con ayuda del traductor de google:
Contenido - Yo esperaba poder bajar ebooks de mi biblioteca local (gratis) y leer en mi Kindle. También esperaba simplemente copiar todos los tipos de texto a mi Kindle, ya sea utilizando la tarjeta SD o USB. He encontrado un trabajo para mi alrededor pdf archivos mediante el Mobipocket Creador. Esto funciona muy bien con excepción de la Tabla de contenidos - que no acababa de traducir correctamente. He traducido varios de los libros gratuitos que he descargado de wowio. El texto vino bien, pero algunos de los elegantes texto / gráfico capítulo cabeceras se separaron. Además, algunos de los libros que quería no están disponibles en la tienda Kindle todavía. He utilizado el correo electrónico de conversión y trabajó bien.
Más o menos, o sea, si tenés un pdf tenés que traducirlo al formato que Kindle acepta, parece que, más o menos, lo transforma, creo que con los dispositivos que comenta la nota funcionan también los pdfs comunes, o sea los lee.
Era razonable que ella estuviera a la vanguardia del libro digital. De la legendaria agente literaria Carmen Balcells se dice que fue quien inventó el boom literario latinoamericano. Por eso, la noticia de que los autores de Balcells estarán disponibles en e-books, a través de su proyecto "Palabras mayores" y que se comercializarán en Internet, no sorprendió a quienes la conocen. Pese a haberse retirado de su agencia hace más de dos años, sigue siendo la dueña de los hilos y está un paso más adelante que sus competidores. La obra de escritores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Juan Marsé, Alfredo Bryce Echenique, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Goytisolo, Miguel Delibes y Camilo José Cela, entre otros, ya están en la página web Leer-e, a precios accesibles (cinco euros).
El proyecto de Balcells es muy relevante para el mundo editorial. "Palabras mayores" es una idea de Balcells, que decidió remar a contracorriente de sus colegas y editores norteamericanos. Estos prefieren todavía la cesión masiva de los derechos de sus autores para e-books. La colección de escritores hispanohablantes de renombre, de Balcells en la Red, pueden leerse en una computadora, un teléfono celular o un aparato de lectura electrónica.
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La colección no estará a cargo de ningún sello de los que edita a los escritores en papel. En 2008 se vendieron en España más de 3000 dispositivos de lectura del tipo Illiad y Sony. Y ya comienza a haber librerías en sintonía con la propuesta de Balcells. El espinoso asunto será liquidar los derechos electrónicos de autor. Mientras que los sellos en papel lo fijan entre el 6% y el 10%, en el e-book pueden trepar hasta el 40 por ciento.
La versión española de Vanity Fair reunió en noviembre último a Carmen Balcells y al emblemático editor Jorge Herralde (Anagrama), tras dos años sin hablarse. Luego de los reproches cruzados, ambos se unieron para lamentar la pérdida de los derechos de la obra de Roberto Bolaño, totémico en el actual panorama literario hispanohablante, a manos del agente literario norteamericano Andrew Wylie, conocido como El Chacal. Uno de los consejos clásicos de Balcells a sus autores es: "Procurar que la realidad se parezca lo más posible a la realidad". Y sube la realidad real a la virtual.
La apuesta, me parece, es más a seguir Amazon, o sea si tienes el Iliad luego vayas a comprar a la tienda de ellos: leer-e
Creo que Iliad soporta otros formatos (como pdf y word) con lo cual en algún momento se vendrá la historia por acá...
Entonces veremos qué es lo que pasará...Tendremos dos pesos pesados :
Amazon vs Google
Google también quiere vender libro digitales, de alguna manera su apuesta con el proyecto de bibliotecas pasa por ahí, así que entrará en colisión con Amazon.
Amazon por un lado tiene todo más o menos aceitado, vende el dispositivo, vende fundamentalmente libros y varias cosas más, pero para cargar en el Kindle vende libros, revistas y diarios.
Google: ha anunciado la versión móvil de Book Search, por lo que los usuarios de teléfonos móviles iPhone o Android podrán leer los libros en estos dispositivos. Según la compañía, hay 1,5 millones de títulos disponibles en Estados Unidos para estas dos opciones de móviles. Aunque Book Search está disponible desde hace tiempo, sólo era compatible para ordenadores personales y ahora ha sido actualizado para poderse ver en teléfonos móviles.
Sobre como comenzó el movimiento de Poetas contra la guerra:
Una mañana de febrero de 2003 llegó a su casa de Port Townsed un sobre con membrete de la Casa Blanca. Considerando su militancia política, a Hamill lo sorprendió la invitación de la señora Bush a un encuentro de poetas. Esa noche, mientras tomaba vino, Hamill se preguntó una y otra vez qué hacer con eso. Mientras lo conversaba con su mujer se acordó de las manifestaciones pacifistas del ’67, de las sentadas masivas en los parques y las universidades. Se acordó de Phil Levine y Galway Kinnell leyendo sus versos ante una multitud. Hamill lo declaró en reportajes: “Pude decir no y quedarme lo más tranquilo en casa traduciendo a un chino”. Además de rechazar la invitación, Hamill llamó a varios poetas amigos y al día siguiente redactó una carta ofreciéndoles firmar una denuncia contra una nueva invasión yanqui a otro país. La carta, censurada por la prensa, fue enviada a cuarenta poetas. Las respuestas reventaron su correo electrónico. Debió pedir socorro a una poeta amiga empleada de Microsoft. En cuestión de horas, más de once mil poetas (entre quienes estaban Robert Bly, Adrienne Rich, Lawrence Ferlinghetti, Tess Gallagher y Ursula K. Le Guin) adherían con más de trece mil poemas y formaban una pila de hojas de más de dos metros que se convertiría en Poets Against War, la antología más importante de poesía antibelicista. “Atrapado por el horror –explica Hamill en un poema–, me vuelco hacia la poesía.” Por supuesto, Hamill se ganó la reprobación del New York Times y del Wall Street Journal. Como si fuera poco, la Cooper Canyon Press, la editorial que había fundado, le pidió la renuncia. Imparable, el 17 de octubre, a pesar de un diluvio, más de tres mil personas se juntaron en el Lincoln Center para escuchar a los poetas prohibidos por la Casa Blanca. “Leer es el mejor camino a la libertad”, dijo el poeta que enseñó literatura durante catorce años en las cárceles norteamericanas. “La poesía puede ser una iluminación”. Por ejemplo: darse cuenta de que la palabra no es más que una rana.
Nadie es la madre patria. Los mitos de la historia No podrán vestir la desnudez del emperador, Ningún discurso conferir poder a los votos inexistentes, ni honrar a los que viven en la pobreza con nuestros himnos a los muertos. Nadie es la madre patria. No son los héroes de nuestros viejos genocidios, las guerras indias, ni aquellos que navegaron hacia el oeste con cargas de carne humana en cadenas, ni aquellos en cadenas que fueron traídos contra su voluntad para trabajar, y procrearse y morir al servicio de sus amos, amos cuyos hijos serían los que hoy y aquí son nuestros amos.
Basho no sabía absolutamente nada acerca del agua/ hasta que oyó esa rana”, escribe Sam Hamill resignificando el haiku legendario de Matsuo Basho. “No es cierto que en el principio fue el verbo: primero escuchamos, luego nombramos”, piensa Hamill. Y Esteban Moore, traductor y prologuista de Hamill, anota al respecto: “El proceso inherente a la acción de escuchar nos obliga, en este oficio que es puro medio y no tiene ningún otro fin en absoluto, a entregar nuestro yo”. Hamill ahora: “El yo de mi poema no me pertenece. Es una primera persona impersonal, es la autorización para que el lector penetre esa experiencia que denominamos poema”. Bajando a tierra: es más trascendente tal vez lo que pasa que aquello que “me” pasa. Así, Hamill escribe: “La palabra es sólo evidencia de lo real; / en la lengua hopi no hay ballenas”. Es decir, no importo tanto yo como el texto, flecha disparada por un arquero zen. Esta interpretación de la poética de Hamill no es una mera hipótesis: Hamill es un estudioso de la poesía oriental. Su traducción al inglés de Lao Tse se juzga superior a la que hiciera, en tiempos del grupo de Bloomsbory, Arthur Waley. Volviendo al poema de Hamill que tiene a Basho como protagonista: lo que cuenta, antes que la veleidad del yo, es el desapego. A no confundirse: Hamill no es, de ninguna manera, con su saber de Oriente, un new age: “Los líderes de las corporaciones se educan/ con El arte de la guerra de Sun Tzu”, ha señalado en forma crítica. Es decir: su desapego no excluye la preocupación social.
Nacido en Utah en 1943, huérfano de la Segunda Guerra, criado en adopción en San Francisco, después del secundario y sin recursos para ir a una universidad, se enganchó en el ejército y fue marine durante cuatro años.
“En Okinawa, vestí el uniforme y porté armas hasta que mis ojos comenzaron a abrirse, hasta que me ahogué con el orgullo del cuerpo de marines, hasta que me di cuenta de lo deliberado de mi ceguera.”
Enrolado, Hamill se hizo objetor de conciencia (tal como lo hiciera Robert Lowell durante Corea). Y este acto, si se piensa en la invasión de Viet Nam, no era cómodo. De vuelta en EE.UU. pudo anotarse en la Universidad de California. En 1972 fundó la progre Cooper Canyon Press. Además de trabajar como periodista, Hamill dio talleres de poesía en prisiones y escuelas a chicos y mujeres golpeadas.
“La belleza de lo trágico la tragedia de la hermosura”, ha dicho.
Siguiendo la voz enjundiosa de Pound escribió, homenajeándolo, su propio “canto pisano”:
“Con usura hemos entrado en otra edad de salvajismo, las antigüedades de Bagdad saqueadas, las maravillas del mundo vendidas por dinero”.
Y esta voz la alterna con la percepción de William Carlos Williams:
“El arte no es el negocio de contadores de porotos. Aunque los porotos deben ser contados”.
Hamill publicó a la fecha más de trece colecciones de poemas. Sus traducciones del latín, estonio, japonés y chino son elogiadísimas. Hamill ha vivido en Japón, donde se convirtió al budismo y como viajero incansable anduvo por toda Europa y América latina. En nuestro país le motivaron poemas Borges y la calle Florida. “El viaje en sí mismo es el hogar”, ha escrito.
Leo que en la Revista Ñ del diario Clarín de la Argentina salieron dos notas sobre Blogs y literatura.
El 30 de enero otro artículo en la revista Ñ del diario Clarín:
Blogs o el espectáculo del yo
En esta nota, el autor afirma que nuestra época espera que cada hombre y cada mujer, cada niño y cada anciano, sean ricos o pobres, se transformen en "emisores". De qué es para él irrelevante. La experiencia del mundo se ha vuelto definitivamente fugaz, a su criterio.
Personalmente como en el caso de la propaganda del diario brasileño "O Estado de São Paulo" creo que algunos medios escritos le tienen miedo a los blogs, temen perder más público. En algunos casos es más fácil informarse con los blogs como con lo que pasó en el Personal Fest en Buenos Aires en que los diarios prefirieron informar sobre lo ocurrido después de la última edición para no perder público y en que una de las pocas formas de informarse era a través de los blogs. (más información en: http://librosg.blogspot.com/search?q=Personal+Fest)
Los blogs, como los libros digitales, como tantas otras cosas seguirán siendo complementarios de los diarios hasta que....Hasta que las personas no le crean tanto a los diarios y hasta que haya blogs con la suficiente credibilidad y calidad para que primero leamos en el blog y luego en el diario y tengamos sentido críticos sobre qué nos están queriendo decir.
El Ejército Argentino, cuyas unidades recuerdan con sus nombres a soldados eminentes que lucharon por la libertad argentina y americana o efectuaron sustanciales aportes al país, ha denominado Mariscal Francisco Solano López al Grupo de Artillería Blindada 2, de Rosario Tala, Entre Ríos. Es decir, ha reconocido de ese modo, el 14 de septiembre último, presuntos méritos extraordinarios a quien, como mandatario de Paraguay, dispuso, en 1865, la invasión del territorio argentino, provocó enormes daños, muertes de inocentes y el cautiverio de mujeres correntinas que soportaron crueles sufrimientos por su orden, obligando a una reacción militar que costó ingentes sacrificios al país.
La Argentina, posteriormente aliada con Brasil y Uruguay -ya en lucha contra López-, libró una sangrienta contienda de cinco años y se vio obligada a enfrentarse con un ejército heroico como el paraguayo, que soportó, como el resto de aquel pueblo, las increíbles vejaciones del dictador, que, con vesania, llegó a ordenar la muerte de sus propios hermanos.
No es de extrañar que se haya adoptado tan absurda determinación que pone una vez más en evidencia hasta qué punto se ignora maliciosamente la historia cuando la propia presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, ha señalado hace unos días a López como "ese gran patriota, humillado por lo que yo llamo la alianza de la triple traición a Latinoamérica, a sus hombres y a sus mujeres". Lo grave es que, al expresarse de ese modo, con tono de arenga, afirmó que hablaba en nombre de todo el pueblo argentino.
La denominación de Mariscal Francisco Solano López a una unidad militar de un país cuya bandera el dictador pisoteó es tan absurda como inadmisible sería que Francia o Polonia llamasen Adolf Hitler a uno de sus regimientos.
Discursos como los de la señora Kirchner o decisiones como la del Ejército no contribuyen a sedimentar las buenas relaciones entre pueblos hermanos, pues al traer al presente dramáticos desencuentros del pasado no hacen sino exacerbar las pasiones y perturbar los sepulcros de los protagonistas de remotos conflictos.
Finalmente, habría que recordar, cuando la presidenta electa exalta apagados enconos, que los ministerios de Educación de Paraguay y de las provincias limítrofes argentinas y brasileñas, con el apoyo de organismos del área de las relaciones exteriores, han procurado morigerar expresiones ríspidas en los textos y planes de estudio de los respectivos países. También cabría señalar que las academias de historia de la Argentina y Paraguay y los institutos históricos de Brasil y Uruguay realizaron reuniones, una de ellas en Asunción, con parecido y fraterno objetivo.
Gran indignación ocasionó entre los editorialistas del diario La Nación de Buenos Aires el elogio que hiciera del Mariscal Francisco Solano López la nueva presidenta de la república Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ante la decisión de honrar la memoria del héroe paraguayo confiriendo su nombre a un regimiento de artillería argentino.
Desenterrando un enfoque histórico decimonónico, hoy perimido en círculos académicos argentinos, desde el diario familiar de los Mitre se establecieron paralelismos entre el jefe de estado paraguayo que enfrentó a la Triple Alianza y el dictador alemán Adolf Hitler, y por extensión, entre Bartolomé Mitre y las democracias europeas que enfrentaron a la Alemania Nazi.
Se entiende la interpretación de la mandataria por su conocida militancia en el movimiento peronista de izquierdas, notoriamente imbuido de la contextualización, matización y tono que dio a su obra el gran revisionista de la historia argentina José María Rosa, ex embajador de Argentina en Paraguay durante el gobierno de Juan Domingo Perón. Sobre Rosa debe precisarse que al contrario de lo señalado por los que maliciosamente lo relacionan con el general Alfredo Stroessner buscando descalificarlo, en realidad era un declarado admirador de Fidel Castro y entrañable amigo del Dr. Agustín Goiburú, acérrimo adversario de la dictadura paraguaya.
Sin profundizar sobre la evidente carga emotiva que puedan tener episodios de la historia sudamericana como la guerra del Paraguay (como se conoce en Argentina al genocidio sufrido por el pueblo paraguayo entre 1864 y 1870) para los familiares y descendientes de quien fuera jefe del ejército aliado en gran parte de ese infame capítulo de la historia, las asimétricas analogías del diario La Nación de Buenos Aires ameritan algunas observaciones que intentaré hacer tan objetivas como humanamente sea posible.
En primer lugar, Bartolomé Mitre estaba lejos de ser un Winston Churchill, quien llegó al gobierno con el voto de confianza de sus propios adversarios políticos de la Cámara de los Comunes y encabezó un gobierno de coalición durante una guerra que jamás buscó con ambiciones o intrigas, y que ya llevaba nueve meses cuando asumió el gobierno.
Quien algo conoce la historia argentina sabe perfectamente que Mitre jamás fue un jefe de estado electo en elecciones democráticas, sino un simple caudillo que detentó el poder por la fuerza de las bayonetas, que además se impusieron en la batalla de Pavón a su ocasional adversario, merced a un contubernio masónico y no por dotes militares. No era el caso de Solano López, quien accedió a la presidencia por herencia, es cierto, pero de la forma más pacífica que hubiera podido soñar una Argentina envuelta en una interminable guerra Civil cuyo casus belli era la anglofilia y los prejuicios étnicos por parte del bando porteño de Mitre. Es conocido por haber sido repetido hasta el hartazgo por la historiografía argentina el consejo que recibiera de Sarmiento de no ahorrar la sangre de los gauchos y utilizarla como abono para el país, que cumplió al pie de la letra enviando a miles de sus compatriotas al exterminio en episodios como la batalla de Curupayty.
De ese exterminio ni siquiera se salvó el hijo del ilustre boletinero de ejército de Urquiza, gaucho de las letras y montonero intelectual hoy presentado como gran educador ante la niñez argentina, el talentoso periodista Dominguito Sarmiento, quien murió desangrándose a corta distancia de las trincheras paraguayas porque Mitre y su estado Mayor negaron autorización para su rescate bajo fuego enemigo solicitado por gallardos oficiales del ejército argentino. Tal vez conociendo la indolencia y falta de cualidades de su Comandante en Jefe, el mismo Dominguito había dejado una conmovedora carta antes de la batalla presagiando tan injusta muerte en aquel hermoso día primaveral de 1866.
El escritor inglés John Berger dijo alguna vez que en algunos casos extraños la tragedia de la muerte de un hombre completa y ejemplifica el sentido de toda su vida, frase que da una clave para comprender el entrelazamiento entre Solano Lòpez y los montoneros, un lugar muy común en el revisionismo argentino, al que recurre para explicar su visión histórica con modelos que forman parte de su bagaje conceptual. El mismo Juan Bautista Alberdi había señalado a la invasión de Corrientes agitada por La Nación hoy como si estuviéramos en 1865, como un episodio de la guerra civil argentina, que había suscitado en Argentina más levantamientos contra Mitre que sentimientos adversos hacia el Paraguay, del mismo modo que los descalabros mitristas eran festejados en Entre Ríos, Catamarca, Mendoza y otros puntos de la geografía argentina con mayor entusiasmo que sus victorias.
No es del todo fácil comprender lo que un Mitre pueda sentir y opinar sobre Solano López, cuyo cadáver se pretendió desaparecer en el olvido como el de Eva Perón. Más fácil es entender la contrariedad ante la resistencia del mito paraguayo al significado de derrota donde lo quiso instalar el Poder, batalla que sigue tan vigente para los descendientes de quien prometió tomar en tres meses Asunción, y lleva 142 años fracasando en el empeño.
Luis Agüero Wagner es escritor paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “Fuego y Cenizas de la Memoria”.