Nuestro apoyo a las tomas de los colegios en la Ciudad de Buenos Aires, posible lectura:"La Escuela de Noche" de Cortázar y sugerencias para descargar música y escribir una crónica.
Año 1987 Director John Huston Guión Tony Huston (Relato: James Joyce) Música Alex North Fotografía Fred Murphy Reparto Anjelica Huston, Donald McCann, Helena Carroll, Cathleen Delany, Ingrid Craigie, Rachel Dowling, Dan O'Herlihy, Marie Kean, Donald Donnelly, Colm Meaney Productora Coproducción USA-GB Género y crítica Drama / SINOPSIS: Es el día de la Epifanía de 1904 y está a punto de comenzar una de las celebraciones más concurridas de Dublín, la fiesta de las señoritas Morkan. Entre los invitados se encuentra Gabriel Conroy, sobrino de las anfitrionas y marido de Gretta, una de las mujeres más bellas del país. Es una noche maravillosa y los asistentes disfrutan de una magnífica velada. Gabriel, enamorado de su esposa, la contempla detenidamente cuando suena una antigua canción de amor. De vuelta a casa, Gretta le confiesa que aquella canción ha despertado en ella el recuerdo de un amor de juventud, que se vio truncado por la muerte del amado. Nunca antes le había contado a su marido esta historia. (FILMAFFINITY)
Formato .avi con subtitulos agregados en el .rar 3 partes de 200 MB c/u y una de 29 MB
"Un ejemplo concreto del dilema fue aportado por dos películas documentales de John Huston. Cuando terminó The Battle of San Pietro, algunos altos oficiales le reprocharon haber hecho una obra "anti-guerra", a lo que contestó, famosamente, que si hubiera hecho una película a favor de la guerra habría sido correcto arrestarlo y fusilarlo.
Su tercer documental, Let There Be Light (que cabe traducir como Que haya luz) era, como sus similares, una producción oficial, pero terminó prohibido por el mismo Departamento de Guerra que lo había producido. Por fortuna, la película no fue destruida, lo que permite una evaluación retrospectiva.
Let There Be Light no es en rigor un documental de guerra sino un registro del tratamiento dado a grupos de combatientes que han vuelto de la batalla con problemas síquicos y físicos. No hay allí una sola escena de truculencia, sino las entrevistas de esos hombres con los médicos y siquiatras que procuraron recuperarlos. Esos hombres habían perdido el habla, o quedaron tartamudos, o impedidos de caminar o encerrados en un voluntario aislamiento. Sin embargo, el retrato colectivo termina por ser optimista, y así el soldado que al comienzo sólo podía caminar apoyado en dos personas termina por ser un un veloz jugador de baseball. El acento está puesto en problemas síquicos que han derivado en malestares físicos y que en definitiva pueden ser corregidos en sesiones de hipnosis y otras formas de tratamiento siquiátrico.
Huston no tenía autoridad para impedir la prohibición, pero discrepó con ella, como puede discrepar un espectador de hoy. No se trata en el caso de ninguna valoración "artística", porque todo su material es sólo un eficaz registro de conversaciones tensas. Se trata de que la película debió haber cumplido su objetivo social, que era informar al público, y en especial a los empresarios industriales y comerciales, que esos ex combatientes terminaban por ser aptos para su reingreso a la vida civil. Después se supo que Estados Unidos no se había mostrado muy generoso con los soldados vueltos de la guerra."