Nuestro apoyo a las tomas de los colegios en la Ciudad de Buenos Aires, posible lectura:"La Escuela de Noche" de Cortázar y sugerencias para descargar música y escribir una crónica.
Pensando en la gripe porcina y para relajarnos un poco...:
Zombie Strippers
"En un futuro no demasiado lejano, un virus reanimador resultado de un experimento ultrasecreto del gobierno es liberado en un pueblo de Nebraska cerca de un club de striptease.
A medida que el virus se expande, convertirá a las bailarinas del club en 'Super Zombie Strippers', unas mujeres con un cuerpo de escandalo y un apetito por carne humana insaciable..."
Aunque la crítica le pega un poco:
"‘Zombie Strippers’ solo llega a ser moderadamente entretenida (no deja de ser un chiste más o menos curioso repetido una y otra vez hasta el tedio), así como discretamente divertida (algunos chistes son tan obvios que asustan). Eso sí, tiene momentos realmente hilarantes (la explicación científica al fenómeno zombie, la pelea de strippers a base de bolas de billar, la despedida del personaje mexicano), aunque desgraciadamente no son demasiado comunes. Lástima que la brocha gruesa supere por goleada a los momentos verdaderamente ocurrentes…"
Largometraje documental dirigido por Daniel Desaloms.
Como Flaubert, Francisco “Paco” Urondo también supo perseguir la palabra justa. Al igual que la de sus colegas y compañeros Rodolfo Walsh y Haroldo Conti, su escritura se cruzó, en determinado momento, inevitablemente con la política.Paco Urondo
nació en Santa Fe. Escritor (poeta, novelista, cuentista, ensayista, dramaturgo) y periodista (La Opinión, Semanario de la CGT de los Argentinos, Noticias) que formó parte del famoso y experimental Di Tella y el mundo del cine (suyo es el guión de Pajarito Gómez), y que pasados los 40 descubrió la militancia y se enroló, como tantos otros intelectuales, primero en la Resistencia Peronista y luego en las organizaciones armadas (en este caso las FAR: Fuerzas Armadas Revolucionarias), que tras haber impulsado el regreso de Perón en el ‘73 se vieron forzadas a pasar a la clandestinidad ante el avance de la derecha de ese mismo movimiento, en lo que sería el prólogo sangriento de los oscuros años por venir.
Urondo murió el 17 de junio de 1976 en la provincia de Mendoza, en lo que eufemísticamente se calificaba, en esa época, como un enfrentamiento. A través del testimonio de la Turca, una ex compañera, este documental cuenta cómo fue en verdad ese hecho (que tampoco era un secreto). Walsh había escrito a fines de ese mismo año (y aparece publicado en “Ese hombre y otros papeles personales”): “al Paco lo trasladaron en mayo, a mí me dijeron que a Europa, pero en realidad a Mendoza... el traslado (...) fue un error. Cuyo era una sangría permanente desde 1975, nunca se la pudo poner en pie”.
El director y guionista Daniel Desaloms recoge testimonios de personas directamente involucradas con el protagonista, tanto en su vida pública como privada (aprovechando los documentos personales de la familia que le han sido cedidos y le permiten armar los primeros años), y sabe sacar partido tanto de las palabras cuanto de los silencios y los gestos para reconstruir la vida de un ser humano excepcional que aún hoy sigue siendo un nombre conocido sólo por unos pocos. Fotos, imágenes de archivo, cartas, textos inéditos, lecturas de poemas (a cargo de su amiga Cristina Banegas y Juan Leyrado) –que demuestran la valía de escritor y el reconocimiento que todavía se le debe como tal– se conjugan para emocionar noblemente y permitir, a la vez, la reflexión.
Así como las palabras de Beatriz, la hermana de Paco, son de una inocencia verdadera y un cariño profundo, o las de su hijo Javier de una tremenda lucidez política y una ternura filial; así como la aparición de Angela (la hija sobreviviente al atentado que acabó con la vida de sus padres) reconstruyendo su acceso a la verdad, reclamando por su derecho a recuperar su identidad y el cuerpo de su madre aún desaparecido, resulta demoledora... los testimonios de Miguel Bonasso (¿de qué se ríe todo el tiempo este señor?) y de Horacio Verbitsky, desligándose olímpicamente ambos de toda responsabilidad
de dirección, provocarán vergüenza ajena a todo aquel que tenga memoria histórica. “Porque si yo muriera mañana una parte de mi vida –esta parte de mi vida– podría parecer insensata y ser reclamada por algunos que desprecio e ignorada por otros a los que podría amar” escribió Walsh en 1972. Y su tono visionario, que lo vuelve a emparentar con Urondo (que en su texto sobre el Che que se escucha en el film anticipa para ellos el mismo final trágico), no es más que una aguda lectura sobre el signo de los tiempos. Esos tiempos convulsionados y efervescentes donde arte y revolución se daban la mano y que aún sobrevuelan como fantasmas sobre nuestro presente cómodamente ignorante.
Imagen del programa Cha Cha Cha, Dancing in the Titanic con Alfredo Casero como Batman
Como regalo de fin de año entonces, la segunda temporada de Cha Cha Cha, Dancing in the Titanic acá dejé un sketch con la convención de Batmanes del Mercosur, en el siguiente enlace pusieron varios capítulos de la segunda temporada para descargar vía Rapidshare. Algo que hago entre descarga y descarga que funciona (por lo menos a mi) es desconectarme de internet y volverme a conectar así rapidshare ve que estoy con otro número de IP y no dice que tengo que esperar tanto tiempo entre descargar. A mi me funciona, ojo, puede ser que a ud. no.
*Me presente en el Ticketek de VIAMONTE 560, pedí la devolución de la entrada argumentando que me habias sacado corriendo del estadio y que jamas se cumplieron con los horarios previstos. Al principio dudaron mucho, hacian llamadas, preguntaban por lo sucedido, pero dsp de una rato de insistencia pura ante tal atrocidad,la gente de ticketek nos pidió TICKET DE COMPRA + LAS ENTRADAS QUE HABIAMOS SACADO e inmediatamente NOS DEVOLVIERON EL DINERO de la entrada.
Espero lo puedas divulgar a las 25000 personas que asistieron, asi Personal y PopArt, la proxima vez que tengas que hacer un espectaculo lo van a pensar dos veces.
Como escribi anteriormente, yo fui una de las tantas personas que pudo ver todo el recital. Se que no debería haber pedido la devolución del dinero ya que el espectaculo lo pude ver. Pero considero que es una manera de castigar a las empresas rapidamente. De todos modos, estube en las corridas (por suerte salte las vayas del escenario, y fue asi como me quede ahi), me banque la demora, me banque una pesima organizacion, etc. asique SI me sentía en derecho de hacer un reclamo. (obviamente la manera mas facil fue decirles que no lo habia podido ver, porque sino se cagan en uno y no te dan nada)
Algo que deberían averiguar con un abogado es si luego que les devuelvan el dinero pueden hacer algún reclamo judicial por lo ocurrido. Sería cuestión de asesorarse antes de agarrar la guita. Saludos y mucha suerte
PERSONAL FEST Gotan Project agradece a todos los que nos apoyaron en esta difícil experiencia que fue para nosotros el Personal Fest en Buenos Aires. Nos impactó la incompetencia y la falta de respeto hacia los músicos y el público por parte de la organización del festival, a la que atribuimos la resposabilidad de lo ocurrido. Nos hemos presentado en decenas de festivales parecidos por todo el mundo, ante públicos muy diferentes pero siempre increíblemente entusiastas hacia nuetra propuesta artística. Algunos festivales eran más grandes que el Personal Fest, otros más modestos. Pero nunca nos encontramos con organizadores tan irresposables e inescrupulosos. Los graves incidentes que tuvieron lugar más tarde no son sino otra consecuencia. Gotan Project nace de una hermosa historia de amor por el tango y gacias a una secular y especial relación entre París y Buenos Aires. No serán los irresposables ni los imbéciles los que podrán destruir este vínculo. Gracias a todas y a todos los que estuvieron y están con nosotros. Via la música, viva el tango
Lawrence Lessig (Lawrence Lessig (3 de junio de 1961, en Dakota del Sur), abogado y profesor de Derecho en la Universidad de Stanford, especializado en derecho informático. Fundador del Centro para Internet y la Sociedad de la universidad, además de la iniciativa Creative Commons.
También es autor del libro Cultura libre, donde defiende el copyleft como nuevo paradigma para el desarrollo cultural y científico desde Internet, apoyándose en el movimiento del software libre de Richard Stallman. Lessig es reconocido crítico de las implicaciones de los derechos de autor.
En la iCommons iSummit 07 Lessig anunció que va a abandonar su dedicación a los temas de propiedad intelectual para concentrarse en los problemas de corrupción en el sistema político.