Nuestro apoyo a las tomas de los colegios en la Ciudad de Buenos Aires, posible lectura:"La Escuela de Noche" de Cortázar y sugerencias para descargar música y escribir una crónica.
A la Comunidad Teatral, a los Artistas e Invitados Internacionales, a los colaboradores de estos 10 años del Festival Internacional de Buenos Aires, a las Instituciones, Agregadurías Culturales, Embajadas, a los medios de prensa, al público en general:
Mi decisión de abandonar la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires -tras completar la VI Edición del mismo- estaba tomada. De esto pueden dar fe mis colaboradores. Lo que también creía es que el Festival se merecía una transición hacia nuevas direcciones -y decisiones- que tomasen en cuenta la experiencia transitada. No es necesario aclarar aquí los niveles de excelencia y eficacia que este Festival supo demostrar.
Pero ni en la más oscura de mis pesadillas podía yo imaginar que la política del nuevo Ministro de Cultura (que responde clara y penosamente) a la del nuevo Jefe de Gobierno de la Ciudad iba a obligarnos a desalojar las oficinas en menos de 48 horas, previa decisión de desarmar todos los equipos de trabajo que -tras estos 10 años- se constituyeron como ejes principales para la realización del Festival.
No se trata aquí de defender cargos, sino de dejar en claro que esta actitud de inusitada violencia, es la que marca la política a seguir: aquella que intenta anular, echar por tierra, reducir a cero lo que se supo construir de buena manera y con indiscutible éxito hasta el presente. En el momento en que usted esté leyendo este mail las oficinas del Festival estarán vacías por orden de las nuevas autoridades.
Parece que el lema "todo lo hecho bajo el gobierno anterior debe ser desarmado" sigue gozando de buena salud en el Macrismo.
La violencia a las que nos vimos sometidos (no me extenderé aquí sobre los modos y los dichos en los que fuimos desalojados en menos de 48 horas) llevan a pensar que la pluralidad de criterios, el disenso y los valores democráticos -tan altamente defendidos en las campañas electorales del Pro así como en las primeras horas de mandato- se ven totalmente anulados a la luz de estas actitudes.
A todos los empleados de planta del Festival se les ha pedido que abandonen y vacien las oficinas para reincorporarse en sus funciones el 15 de enero en tareas y lugares a designar. Y esta es la decisión que echa por tierra el trabajo de 10 años, el esfuerzo conseguido por todo el equipo, el orgullo de armar un festival con dedicación y trabajo, con pasión y con una enorme, profunda mística.
Mediante esta carta presento mi renuncia indeclinable a la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires pero -antes de hacerlo- me pareció pertinente advertir a la comunidad teatral, a los medios, al público, a los invitados internacionales y a todos los que demuestran un interés en la cultura que estamos frente a la peor de las políticas, a la peor manera de entender la cultura, a la peor muestra de poder.
Y no quiero ser cómplice de este maltrato, por eso lo denuncio.
Este hecho de atropello no hace más que reforzar el viejo pensamiento binario de "unos contra otros" para demostrar lo que ya con creces sabemos puede derivar de este pensamiento.
Gracias por acompañarme en estos 10 años.
Estoy segura de que nos encontraremos en mejores y más luminosas condiciones.
Pero de algo también estoy segura: nos merecíamos otro final.
Y es la historia lamentablemente de este país.
Otra vez, gracias.
Graciela Casabé DNI 12.976.689
Si quiere saber qué era el Festival Internacional de Buenos Aires:
Fíjense lo que comenta Casabe sobre el presupuesto del Festival:
Finalmente, en cuanto al presupuesto, Casabé lo calcula en “algo más de 7 millones de pesos, de los cuales la mitad lo pone el gobierno, otro millón viene de la boletería y el resto de Embajadas y auspiciantes”.
Estamos hablando de 3,5 millones de pesos por año....(algo así como 1,2 millones de dólares...)
Cuánto generaba de ganancias el Festival en la Ciudad con visitas de personas interesadas en el teatro, gastos en comidas, hoteles, salidas... ¿Cuánto ganaba la ciudad?
Según lo que en su momento informaron los medios el Cardenal de la Argentina, Bergoglio vetó al futuro Secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires:
"Lo concreto por ahora es que el cardenal Jorge Bergoglio vetó la candidatura de Ignacio Liprandi, quien se perfilaba como principal postulante para ocupar esa dependencia. La supuesta responsabilidad de Liprandi del voto macrista a favor de la unión civil para homosexuales, enojó al jefe del Episcopado, que le hizo llegar sus quejas a la vicejefe de gobierno, Gabriela Michetti."
El empresario Ignacio Liprandi, encargado de diseñar la propuesta cultural del PRO durante la campaña, hizo circular ayer su renuncia al partido de Macri. Santiago de Estrada ocupó un lugar central en su desplazamiento
Ahora con los funcionarios acusados de estafa y negocios "raros" con el Estado Bergoglio no dice nada....Bueno, Mauricio tampoco podría hablar mucho ya que al papá Franco no le conviene..
Afirman que otro funcionario designado por Macri para su gabinete está involucrado en una causa judicial
Esta vez se trata de Héctor Lostri, su futuro subsecretario de Planeamiento Urbano, a quien el kirchnerismo acusa de estar procesado por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública.
Y siguen los éxitos de Mauri con las nominaciones, pero Bergoglio no está en contra de éstas...:
Lostri se suma a otros futuros funcionarios de Macri también cuestionados: Federico Young, designado para manejar la Agencia de Control Comunal y Juan Pablo Piccardo, futuro ministro de Espacio Público y Medio Ambiente. Piccardo, futuro ministro de Espacio Público y Medio Ambiente del Gobierno porteño, está imputado por el presunto delito de defraudación por administración fraudulenta durante su desempeño como gerente general de la empresa cervecera Isenbeck.
Así es, para Bergoglio y gran parte de la iglesia argentina robar, estafar al Estado, ser corrupto y con ello desviar dinero que podría usarse en educación, salud, etc. etc. No es tan grave como estar a favor del casamiento gay...Vamos Bergoglio, ya será presidente de la Argentina!!!!.Otro "logro" de Mauri:
Sinfonía inconclusa del Teatro Colón
Los compromisos tomados para armar la temporada 2008 no serán respetados por la nueva dirección...
Ningún gobierno, por más signo opositor que pueda tener respecto del anterior, suprime por completo las acciones que venían desarrollándose, entre otras razones porque hay compromisos contraídos que conviene respetar. Dado el mecanismo histórico de contratación que observa el gobierno porteño, los contratos no se firman hasta que la producción comienza. En su lugar se rubrican precontratos o cartas de intención, algo que ya han hecho las actuales autoridades que tenían totalmente armada la temporada 2008.
Una traducción rápida: El éxito de las bibliotecas populares rompe prejuicios.
El Instituto Brasil Lector instaló 17 bibliotecas en estaciones de Metro (Subterráneo) y terminales de ómnibus en San Pablo, Río y Recife. Ya fueron más de 257 mil libros, con casi 50.000 socios y suman 600 libros retirados por día.
Es mentira que el pueblo no lee, lee siempre que pueda tener acceso a los libros.
Que se lee autoayuda. Dice que el índice de libros de autoayuda retirados equivale a los de poesía.
Los libros prestados tienden a desaparecer:
En San Pablo el porcentaje de evasión es de apenas 1,5%. En Río, inclusive con el preconcepto de violencia, este nivel cae a CERO. Todos los libros fueron devueltos.
(si quiere participar en la encuesta para saber de donde son los lectores de librosgratis, fíjense más abajo o en este enlace)
¿Existiría la Buenos Aires culta que disfrutamos con un “impulsor” como Mauricio Macri?
¿Se hubiera creado el teatro y el Complejo Cultural General San Martín aplicando criterios de rating y rentabilidad?. ¿Cuántas de las 180 puestas teatrales que pueden verse semanalmente en Buenos Aires cifra única en el mundo -, y sus miles de actores, habrían llegado a un escenario si el conjunto de los porteños compartieran la visión estrecha de quien confesó a un diario que “Antes de meterme en la política sólo leía la sección deportes de los diarios”?.
¿Cuántas editoriales y librerías, cuántas galerías de arte y museos, cuántos talleres de arte, de teatro, de mimo, de cine, fotografìa y danzas, cuántos clubes de barrio, cuántos de los esfuerzos e iniciativas que mantienen viva a la cultura tienen sentido si los medimos por criterios de ganancia y de audiencias masivas?.
Sin contar con el “mal negocio” de las decenas de ONGs y actividades comunitarias que forman una magnífica red solidaria para mejorar la calidad de vida de nuestros conciudadanos más vulnerables.
Todas esas expresiones no son reflejadas por la televisión abierta, cada vez más ensimismada en concursos de bailes de modelos y en el no acontecimiento del Gran Hermano y sus numerosos programas “multiplicadores”. Tampoco dan cuenta de la vitalidad cultural de Buenos Aires las señales de cable, con un menú en el que abundan los programas gourmet y de modas, periodistas “pymes”, deportes y películas premiun, cada vez menos accesibles al conjunto de los porteños.
Es la televisión pública de Buenos Aires, Ciudad Abierta, el canal público de la ciudad, el que desde su creación, en 2003, fue haciéndose cargo de aquel valioso patrimonio colectivo y solidario, aún cuando las autoridades actuales poco hicieron para ubicar la señal en un lugar un poco más acá de Siberia (la señal 80 de Cablevisión y Multicanal, y 82 de Telecentro; más allá del 700 de DirecTV) y hoy le han podado los presupuestos hasta el nivel de subsistencia.
Importantes programas de entrevistas a referentes de la vida académica e intelectual, contenidos que reflejan la vida cultural, valiosos esfuerzos de ficción que fomentan el trabajo de actores y técnicos, y otros que rescatan el pulso de la ciudad, espacios para reflexionar sobre nuestra idiosincracia, todos esos contenidos significan la opción audiovisual virtualmente única para los habitantes de Buenos Aires.
Uno de los principales diarios nacionales atribuyó al jefe de gobierno electo la decisión de cerrar Ciudad Abierta y utilizar los recursos económicos que “ahorra” para fomentar centros de salud, como si alguna sociedad organizada del mundo planteara el absurdo dilema cultura vs salud.
Como la noticia no fue desmentida por Mauricio Macri o sus colaboradores más estrechos, nos pronunciamos reclamando que el canal público de la ciudad sea mantenido en funcionamiento y se le brinde todo el apoyo que merece un emprendimiento cultural que busca ampliar los horizontes espirituales de los vecinos de Buenos Aires.
Jorge Ricardo Halperín DNI 4.983.026
Les recuerdo que enviar un e-mail no es una forma de hacer una solicitada, si se fijan en esta entrada del blog verán la forma de armar una cadena solidaria.
Ojalá que alguna institución nos represente para poder coordinar esfuerzos y así evitar el cierre del canal Ciudad Abierta.
Si quiere saber qué es (o era) el canal de TV. Ciudad Abierta.
Un artículo del diario Perfil sobre la política cultural de Mauricio Macri:
Ya basta de León Gieco
Todo comenzó en septiembre de 2003, cuando Aníbal Ibarra le ganó la jefatura de Gobierno por siete puntos en la segunda vuelta.
Por Graciela Mochkofsky | 10.11.2007 | 02:59
Todo comenzó en septiembre de 2003, cuando Aníbal Ibarra le ganó la jefatura de Gobierno por siete puntos en la segunda vuelta. Mauricio Macri se daba la cabeza contra la pared: ¿cómo era posible? ¡Ibarra! Si la ciudad estaba llena de baches, cartoneros y montañas de basura al aire libre. Sólo una cosa podía explicarlo; una que, para él, ha constituido desde siempre un completo misterio: el progresismo. Pidió a uno de sus asesores que se lo explicara. Había visto con sus propios ojos a Ibarra comiendo ravioles en casa de Franco, su padre, el empresario vilipendiado. ¿Qué hacía de Ibarra eso que le daba una protección mágica: un progresista? El asesor, que venía de lo que antiguamente se llamaba el “campo nacional y popular”, sugirió que, para comprender al progresismo, tenía que empezar por algunas lecturas. Ese verano, Macri partió hacia su safari africano con un tomo finito de Toni Negri y La microfísica del poder de Michel Foucault en la valija. Volvió del safari con los libros leídos y marcados. Pero no había entendido del todo. Una palabra, en especial, le resultaba infranqueable –no la había encontrado ni en el diccionario–: “panóptico”. El asesor explicó que se trataba de un sistema creado para las prisiones a fines del siglo 18, por el que el guardián puede ver en todo momento a los presos pero éstos no pueden verse entre sí; que Foucault lo utilizaba como metáfora del control social en la “sociedad disciplinaria”; que sería bueno que comenzara a memorizar éstos y otros conceptos; y, por qué no, que ensayara largamente sus discursos públicos, para mejorar su comunicación con el electorado.
Por Daniel Rosso, Alejandro Montalban Y Gabriel Reches *
Seguramente el ingeniero Macri llegó una mañana a una reunión con su equipo de trabajo y lo convencieron de que debía tomar decisiones que lo mostraran enérgico. Decisiones que lo diferenciaran de las gestiones anteriores. Decisiones que de paso definieran a las gestiones anteriores como ineficientes y dilapidadoras. Seguramente así decidió el cierre del canal Ciudad Abierta.
Pero sus asesores lograron otra cosa: lo volvieron a colocar en el espacio ideológico del que pareció escabullirse durante la campaña electoral que lo llevó a la Jefatura de Gobierno. A poco de andar, muestra su verdadero rostro. Su primera decisión lleva el sello inequívoco de los ’90: achicar el espacio público. ¡Volvió Macri!
Jorge Telerman sabe de las arduas negociaciones para lograr que las empresas de cable cumplieran con la ley que dotaba a la ciudad de un espacio en la grilla televisiva. Las empresas de cable resistían la medida. Estamos seguros de que la buena memoria del actual jefe de Gobierno recordará las reuniones que tuvimos y en las que él jugó un papel destacado para lograr el lugar en la grilla. Estamos seguros de que su pronunciamiento público en contra del cierre lo pondría más cerca de su historia y más lejos de la sospecha.
Bien, ahora Macri decide devolver ese espacio a la rentabilidad privada. Porque ese espacio que abandona el Estado de la ciudad será ocupado por algún emprendimiento privado.
Como sucedió en los ‘90, achicar el Estado requiere una operación previa de deslegitimación de lo que se quiere eliminar. Así sucedió con las empresas del Estado en los ’90. Así sucede con Ciudad Abierta en la actualidad.
Durante el último año de la gestión Ibarra, el presupuesto de Ciudad Abierta fue de 3,3 millones. Fueron suficientes para estrenar 700 horas de televisión de producción propia. Sorprendiendo a propios y extraños, Ciudad Abierta logró posicionarse en muchos momentos de 2005 como el canal generalista de cable más visto en la ciudad de Buenos Aires. A tal punto de que dos de sus programas estuvieron ternados para los premios Martín Fierro del cable durante 2006 y otros dos vuelven a serlo en 2007.
Ciudad Abierta fue el canal nacional que emitió por primera vez, en diciembre de 2004, el Juicio a las Juntas con el audio original. Produjo programas como Vivir en positivo sobre la temática del vih que hoy son herramientas de trabajo de los agentes de salud de la ciudad que trabajan con poblaciones de riesgo. Dio espacio a los principales intelectuales de la cultura argentina, como Ernesto Laclau, Beatriz Sarlo, Horacio González, David Viñas, Josefina Ludmer, León Rozitchner, Héctor Schmucler en memorables entrevistas sobre sus obras. Convocó a las mejores figuras del nuevo cine argentino, como Lucrecia Martel, Adrián Caetano, Gustavo Postiglione, Albertina Carri, Martín Rejtman para enriquecer la propuesta televisiva. Alcanzó en sus mejores momentos un nivel de audiencia en la ciudad equiparable a canales como Canal á, Plus Satelital y P&E.
En momentos en que la televisión privada alcanza picos inusuales de crítica y desprestigio, este pequeño espacio de televisión pública abrió un camino alternativo. El mismo camino al que se sumaron el Canal Encuentro y la reformulada pantalla de Canal 7. Esta serie de experiencias y otras nuevas tienen la responsabilidad y el desafío de construir un lenguaje de la televisión pública. Ciudad Abierta es un canal que permite expresar la complejidad de sentidos de una urbe como Buenos Aires. Al cerrarse, deja heridas abiertas.
Macri cierra Ciudad Abierta, pero esto no termina acá.
* Respectivamente, ex subsecretario de Comunicación Social del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ex director general de Ciudad Abierta y ex director periodístico de Ciudad Abierta.
Carta abierta enviada por Fernando Martín Peña, director del BACIFI al/a futuro/a Secretario/a de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, aparecida en la revista de cine "El Amante".
Si quiere saber qué es el BACIFI:
El Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, organizado por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cierra su 9º edición luego de 13 días de intensa y variada programación para todos los gustos.
Con 260.700 participantes, un 11,5% más que en 2006, el BAFICI sigue siendo el principal motor del cine independiente en la ciudad y se afianza año a año dentro del circuito de festivales internacionales.
Quizá le sorprenda recibir la presente antes de ser designado por las autoridades electas, pero más me sorprende a mí no saber aún quién es usted. Admito que, como contratado de su ministerio, el enigma que rodea a su persona ha resultado ser un eficaz pasatiempo que nos mantiene entretenidos formulando pronósticos y traficando rumores. Pero al mismo tiempo, permítame confesarle que, como ciudadano, estoy asustadísimo. El tiempo dirá si su ausencia equivale a la ausencia de una política cultural, o si ésta existe y nadie se anima todavía a asumir la responsabilidad de llevarla a la práctica.
Debo decirle que desde noviembre 2004 soy el director artístico del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), evento de su Ministerio que es considerado el más importante de su tipo en Latinoamérica. Le aclaro que puedo asegurar esto sin pecar de inmodesto porque esa valoración fue lograda y consolidada por las gestiones precedentes. Lo que hicimos luego fue mantenerla, pese a los cambios institucionales, a las sucesivas complicaciones logísticas, a la debilidad estructural de un evento que todavía no está protegido por ley alguna y a los vaivenes del apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.
Le cuento todo ésto porque el BAFICI es el motivo de la presente. Para llevarlo a cabo estoy contratado, como la mayor parte de mi equipo, hasta el mes de diciembre y, como el evento tiene lugar en abril, es evidente que su futuro es incierto. Hace unos meses tuvimos un par de conversaciones con el Sr. Ignacio Liprandi, que aparentemente representaba a las autoridades electas y nos ofreció continuar, pero dichas conversaciones fueron más informativas que concluyentes. Varios temas importantes quedaron pendientes y luego no volvimos a saber de él, por lo que nuestra impresión de incertidumbre se incrementó. Después nos llamaron de parte del señor Rodríguez Felder, que aparentemente representaba a las autoridades electas, y nuevamente nos ofrecieron continuar pero quien no continuó fue Rodríguez Felder.
El problema es que a esta altura del año se hace necesario tomar algunas decisiones básicas que dependen de su voluntad política, como por ejemplo si se hará el décimo BAFICI o no. Nosotros venimos trabajando desde mayo sobre la primera hipótesis, pero la decisión es suya, así como el presupuesto real que se le asignará y que quizá no tenga nada que ver con nuestras proyecciones, basadas en las cifras de las ediciones previas. Antes de que se entere por terceros, déjeme decirle que el BAFICI no proporciona rédito económico alguno, ya que el precio de la entrada no está en relación con el costo del evento. Si el BAFICI fuera económicamente rentable, hace años que sería un evento privado y de acceso mucho más restringido. Hemos trabajado con la convicción de que su principal rédito es cultural y reside en el hecho de acercar al público de la ciudad una muestra representativa de lo mucho que se produce durante el año y que los circuitos privados de nuestro país no quieren ni pueden contener. Seguramente el BAFICI no es suficiente para mejorar de manera definitiva la cultura audiovisual de una ciudad como la nuestra pero, hasta la fecha, es lo mejor que ha desarrollado su ministerio en la materia. Si le parece, otro día podemos charlar sobre la utilidad de que la ciudad tenga un circuito de salas propias, siempre y cuando Ud. no considere que, como ya nos han dicho otros allegados a las autoridades electas, “gastar más dinero en cultura sería obsceno”.
Con todas estas consideraciones en cuenta y suponiendo que Ud. quiera seguir adelante con la décima edición del BAFICI (con o sin nuestra planificación) le espera a Ud. un problema aún más complejo porque implica a la burocracia administrativa de la ciudad: cómo disponer de los fondos necesarios en tiempo y forma para preproducir semejante evento, dado que Ud. deberá comenzar a utilizarlos en el mes de febrero 2008 y la ciudad, por sus peculiares tiempos administrativos, no querrá dárselos hasta abril. Para lograr realizar sin tropiezos la edición 2007, por ejemplo, se hicieron previsiones económicas que comenzaron a tramitarse en el mes de octubre 2006. Pero para repetir esa experiencia hay que tener en cuenta dos variantes importantes: en primer término, éste fue un año electoral y esa circunstancia acelera sorprendentemente todas las voluntades; en segundo término, Ud. aún no está.
Es para compartir todas estas inquietudes que me pareció pertinente comunicarme con Ud. Lo hago a título estrictamente personal, aunque sospecho que no soy el único preocupado de su área. Por eso prefiero escribirle ahora, ya que cuando se revele el misterio de su identidad seguramente estará Ud. muy ocupado.
Es dudoso que el/la futuro/a secretario le responda en tiempo para que se haga el BACIFI, ésta es la importancia que Mauricio Macri le da a la cultura de la ciudad.
"El futuro jefe de Gabinete del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó hoy que la administración de Mauricio Macri cerrará el canal de televisión oficial "Ciudad Abierta" y su presupuesto será destinado a otros proyectos culturales.
"El dirigente de PRO argumentó que el cierre del canal oficial de la Ciudad se funda en que "es insostenible un canal que gasta más de 14 millones de pesos por año y no ve prácticamente nadie: esa misma plata destinada a otro proyecto de cultura puede llegar mucho más a la gente". ""
Lástima, si en un principio se decía que el canal ciudad abierta, que pertenecía a la ciudad de Buenos Aires era muy caro, que ese dinero se iba a ahorrar, por qué no seguir con el canal pero dándole la posibilidad para que llegue a todas las personas que ellos dicen que no llegan.
¿Hace falta cerrarlo?
Por ahí se dice que lo de los 14 millones es para que algunas personas del área de cultura se queden calladas y reciban sus dineros. Si ni siquiera se sabe quién será el próximo secretario de cultura de la ciudad...
De una entrevista a la directora del canal Ciudad Abierta.
–Mauricio Macri dijo públicamente que lo iba a cerrar apenas asumiera su cargo...
–Habrá qué ver por qué dijo lo que dijo. Supongo que hizo esa afirmación en base a la información que le hicieron llegar. Hay que ver si Macri tiene la información correcta. A lo mejor, por cuestiones políticas, la información en la que se basó para decir que el canal lo iba a cerrar no era la correcta. Yo, como todo los trabajadores, espero que Macri revea su posición. Por empezar, el canal no tiene un presupuesto de 14 millones de pesos anuales como dijo sino de 12. Incluso, Macri señaló equivocadamente que el canal gastaba un millón de pesos por mes, cuando en realidad gasta en promedio 550 mil pesos por mes, la mitad.
–Además de los errores presupuestarios, Macri también argumentó que al canal lo iba a cerrar porque “no lo ve nadie”.
–Hizo un análisis erróneo del presupuesto y del rating. Creer que el rating es el único parámetro para evaluar un canal público es, como mínimo, un error. El rating lo único que mide es la exposición de un televidente a una determinada programación para definir la pauta publicitaria. No mide la calidad de su programación, ni el servicio social que cumple en el seno de una comunidad. No es la medida de eficiencia de un canal público que no apunta al consumo. ¿Qué tiene que ver construir ciudadanía con el rating? De todas maneras, aun dándole crédito a ese razonamiento, Ciudad Abierta tiene el 0,2 de rating, la misma audiencia que Canal (á), una señal que está instalada en el mercado desde hace mucho tiempo.
"En un contexto en el cual la ficción en televisión está relegada a un segundo plano, detrás de los tan comentados reality shows, el canal Ciudad Abierta, que depende del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, sigue apostando a producir algunos ciclos de ficción.
Uno de ellos es9mm, serie de unitarios sobre crímenes políticos de la historia argentina, basada en una idea original de Marcelo Larraquy y dirigida por Ulises Rosell. Hoy, a las 22, se estrena 1979. La contraofensiva , una nueva entrega de este ciclo, protagonizada por Dolores Fonzi, Valentina Bassi y Juan Minujín. "
Así que bueno.....La revolución moral y un país que exporte cultura cerrando canales....Eso es PRO... Hablando de "Revolución Moral":
El martes 12, la Corte Suprema anuló por unanimidad un pago a Maurizio Macri de 58 millones, por presuntos mayores costos en la construcción del puente binacional con Paraguay. El pago había sido dispuesto por Dromi, Erman González y Bauzá y frenado por el Tribunal de Cuentas, cuyos miembros fueron removidos por ello mediante un decreto que firmó Duhalde. ¿Campaña sucia o limpieza de bolsones de corrupción?
El no oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
El no sabe que el costo de vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del
vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
Son propuestas no muy caras y también muy humildes....
Hoy leemos en el diario La Nación de Buenos Aires (un diario que no es de izquierda digamos de paso....):
"Macri, en la encrucijada cultural
Obsesionado con bajar costos, no se sabe qué hará con Ciudad Abierta y el Colón Hay algo que sí emparienta a Mauricio Macri con la más rancia política convencional: su marcado desinterés por lo cultural y su inasistencia casi perfecta a espectáculos de calidad de los tantísimos que ofrece la ciudad, que dentro de algo más de cinco meses tendrá que gobernar. Así como es fácil obtener decenas de fotos del flamante jefe electo del gobierno porteño en su palco de Boca Juniors, resultaría una rareza verlo retratado en alguna función del Teatro Colón o del San Martín. "
La ciudad de Buenos Aires dedica a la cultura y a los espectáculos públicos el 3,38 por ciento de su presupuesto global. De esos 317 millones de pesos, 202 millones son para pagar sueldos. Preguntarse sólo si esto es mucho o es poco es una verdadera frivolidad.
Ese presupuesto, es cierto, está a la par o incluso por encima del de varias importantes ciudades del mundo desarrollado. Pero esto obedece a una saludable tradición que convendrá seguir respetando: en los más diversos niveles sociales el porteño es un devoto habitué de la infinidad de propuestas gratuitas o de bajo costo que le proponen los museos, los centros culturales, las salas teatrales, los espectáculos al aire libre y los festivales temáticos.
No sólo socializa a sus habitantes entre sí, sino que los ayuda a enriquecer su sensibilidad y cultura, pues los expone constantemente a una valiosa diversidad que sirve para hacerlos más democráticos y conectados con el resto del mundo.
Ya que al ingeniero Macri lo desvela tanto el problema de la rentabilidad, habrá que decir que el resultado de todo lo anterior produce un bien intangible de valor económico incalculable que no sólo genera fuentes de trabajo para artistas, técnicos, autores y productores, sino que contribuye a reforzar la "marca país" que atrae a tantos turistas del mundo y ayuda a exportar productos culturales, amén de hacer de los ciudadanos porteños individuos más inteligentes, cultos, humanistas y tolerantes.
Todavía Macri no confirmó el equipo que se hará cargo del área cultural. Se supone que tendrá listo el gabinete no antes de fin de este mes. En la materia sólo se conoció el libro de 267 páginas con propuestas y enfoques muy interesantes de reconocidos expertos convocados por Ignacio Liprandi, en tanto que en la Legislatura, la aprobada ley de mecenazgo, propulsada por Pro (donde está Teresa Anchorena y asesora el ex director administrativo del Teatro Colón, Pablo Batalla), podría facilitar el aporte desde la esfera privada de unos 50 millones de pesos este año y 70 millones el próximo para volcar sobre las artes y los espectáculos públicos de la ciudad, en tanto que es probable que se busque la forma de volver entes autonómicos al Complejo Teatral de Buenos Aires y al Teatro Colón.
Estas buenas noticias, sin embargo, se opacarán si las versiones de recorte en el personal del primer coliseo se confirman. Por lo pronto, se sabe que hasta 2010 se jubilarán 380 agentes. Agitar esas aguas en estos momentos no parece una buena idea, con el Master Plan sensiblemente atrasado y amenazado por los recortes presupuestarios pedidos por Macri y dispuestos por Telerman.
Si allí algo se descompagina, ¿no recaerá todo el costo político, acaso, en el mismísimo Mauricio Macri, si el Teatro Colón no llegase a reabrir sus puertas el próximo 25 de mayo?